Comandante Mayor Carlos Blanco anunció que se encuentra punto de retirarse del servicio activo en Gendarmería Nacional después de más de 35 años de fecundo trabajo con distintas misiones en el país y el exterior junto a enriquecedoras experiencias de vida que proyecta volcar en un libro.

Actualmente se encuentra en su pueblo natal, Ascensión, donde accedió a dialogar con este medio. Al respecto dijo: “me incorporé a Gendarmería el 13 de febrero de 1975 y el 1º de septiembre de 2010 pasaré a situación de retiro voluntario, con lo cual habré cumplido 35 años y medio de servicio activo en Gendarmería Nacional”.

“En 35 años y medio pasa de todo en el orden familiar y profesional. El balance es positivo, me siento doblemente bendecido: Tuve trabajo, y el trabajo que tuve fue el que me gustó y que elegí. Entonces, en ese sentido me siento doblemente realizado”, indicó.

A su vez explicó “Gendarmería es una institución que trabaja mucho con la sociedad y con la gente. Los gendarmes somos hombre de armas pero no hombres de cuartel. Eso marca una diferencia con las tres Fuerzas Armadas.

Nuestra actividad cobra sentido cuando salimos de nuestros cuarteles y estamos patrullando y en contacto con la comunidad, recorriendo la frontera o el lugar geográfico que nos toque tanto dentro como fuera del país”.

 

Misiones

en el exterior

“Me tocaron distintas misiones en distintos países”, indicó Carlos Blanco. Y agrego: “algunas muy cortitas y otras más prolongadas. Tuve la suerte de ir a Estambul (Turquía), durante 4 días, en junio del año 2006. En esa ocasión me tocó exponer sobre Gendarmería Nacional ante las gendarmerías europeas del norte de África y de Turquía”.

“En junio del 2005 me tocó estar 15 días en Guatemala, participando en un ejercicio de operaciones de paz junto con gente del Ejercito de los EE.UU y de todos los ejércitos centroamericanos y del Caribe. Fue una experiencia muy enriquecedora, conociendo un hermosísimo país”.

“Hice dos viajes de estudio. Uno a EE.UU, donde tuve la ocasión de conocer por dentro la Dirección General de FBI, la academia del FBI, el Departamento de Policía de Nueva York y el Departamento de Policía del Condado de Deith en Miami, Florida. En Europa, pude recorrer instalaciones de la Gendarmería Nacional francesa y buena parte del sur de Alemania, Suiza, Italia y terminar en el Vaticano”, indico el Comandante Mayor Carlos Blanco.

 

En Kosovo

“Otro tipo de tareas han sido en la ex Yugoslavia, donde estuve un año y medio, cumpliendo tres misiones de paz de Naciones Unidas. Cada misión dura 6 meses, en ese período me tocaron tres roles distintos. En 1999, después del bombardeo de la OTAN a Kosovo y Serbia, trabajé durante 4 meses en el reclutamiento y selección de los candidatos a integrar el futuro servicio de policía de Kosovo, que no existía, fue hacer el trabajo ordinario y normal de cualquier policía y gendarmería en cualquier país del mundo”.

“Después estuve 8 meses al mando de una de las cinco regiones en las cuales estaba dividida Kosovo, en la ciudad de Petch, al oeste de Kosovo, una experiencia muy enriquecedora porque me tocó estar al mando de gendarmes y policías de distintos países del mundo, un grupo totalmente heterogéneo pero tratando de llevar un servicio de seguridad básico a una zona muy afectada por la violencia.

En el 2003 volví como jefe de la Unidad Especial de Gendarmería, con otro tipo de misiones, desarrollé en todo Kosovo”.

Consultado sobre su participación en acciones bélicas, respondió “no exactamente, pero hay que tener en cuenta de que cuando se firme un tratado de paz, la paz no aparece al día siguiente, lo que hay es un tremendo vacío de poder y todos los grupos tratan de ocupar esos espacios con una tremenda anarquía y una violencia ilimitada”.

 

Libro y Retiro

De las innumerables vivencias, volcadas en interesantes relatos, Carlos Blanco, no descarta la posibilidad de escribir un libro sobre su paso por Gendarmería Nacional. En ese sentido dijo: “algunas cartas personales que he mandado por correo electrónico a Argentina, cuando estaba en el exterior, se publicaron en algunos medios, lo cual fue una sorpresa para mi porque no creo ser un escritor.

No obstante, me invitaron a participar en algunas concursos literarios y mucha gente me pidió que escriba un libro con estas vivencias. El borrador lo tengo bastante avanzado, me falta corregirlo y en el futuro veremos lo que pasa”.

A poco de retirarse del servicio activo, Carlos Blanco, comentó “mi ultimo destino, en estos últimos tres años, fue la Agrupación 16 Patagonia Austral de Gendarmería, cuya cabecera está en la ciudad de Río Gallegos. Tenía jurisdicción en las provincia de Santa Cruz y Tierra del Fuego, donde tenia que realizar las tareas normales de Gendarmería mas las asociadas a los momentos de seguridad que se vivieron en esas provincias”.

“Quiero mantenerme activo, concretamente en la docencia universitaria. Voy a dictar cuestiones asociadas a la seguridad y al servicio policial para incorporar doctrinas mas modernas para abrir la mente hacia nuevas corrientes de trabajo que van a ayudar a ser mas eficaz la seguridad”, indicó el Comandante Mayor.

Por último, al referirse a su retorno a Ascensión, subrayó “en estos 35 años y medio conocí todas las provincias Argentinas y un montón de gente en todo el país, de ello recogí muchas experiencias, al igual que tratando con extranjeros en distintos países del mundo.

Todo eso produce una evaluación distinta de lo que es mi pueblo y a lo largo de estos años me quedo con la paz y la tranquilidad que hay acá, con gente honesta y trabajadora que no se encuentra fácilmente en otros lugares del mundo.

Por eso disfruto mucho el hecho de estar de vuelta en Ascensión”.