Después de 30 años de trayectoria docente, Silvia Di Prinzio, comenzó a transitar una nueva etapa de su vida tras acogerse a los beneficios de la jubilación. Durante 13 años fue directora del Jardín de Infantes Nº 904, donde se desempeñó 25 años. Su comienzo fue en el año 1979 en la Escuela Nº 1 de General Arenales integrando el equipo de psicología. Luego del ’80 al ’83 trabajo en la Escuela Nº 3 de Ascensión como maestra recuperadora y al año siguiente se sumó al personal docente del Jardín de Infantes Nº 904 “Gabriela Mistral”, donde en el año ’96 asumió el cargo de directora tras el retiro de la Sra. Zulma Sabetta de Rossi.

Silvia Di Prinzio confesó que “no fue una decisión fácil porque esta tarea en el nivel inicial fue una satisfacción y el trabajo que siempre quise hacer. Pero uno empieza a ver y evaluar otras necesidades familiares y personales, por lo que también era una oportunidad porque las condiciones para jubilarse en la docencia son buenas y hay dentro de la docencia una lucha porque se habla de cambios de estas condiciones. Por lo tanto, al barajar estas cosas, la balanza se inclinó en que era oportuno tomar esta decisión, mas allá de que me queda un restito de ganas de continuar”.

Al referirse a su paso por el Jardín de Infantes Nº 904, comento “entré en el año 84’ como docente y en el año ’96, cuando se jubiló Zulma Sabetta de Rossi, entré como directora a través de un concurso después de dar un examen y me mantuve en ese cargo hasta febrero de este año”.

“Si bien 30 años son muchos, me parece mentira porque tuve la suerte de ejercer este trabajo con verdadera vocación. Siempre fui lo que quise ser y lo volvería a elegir, más allá de los avatares y las no valorizaciones. Pero cuando uno valora el trabajo desde lo que siente todo se soluciona”, indicó la ex docente.

A su vez remarcó “el jardín creció mucho, tanto en lo físico como en la cantidad de alumnos. La tarea del nivel inicial, con los cambios de diseño curricular de los últimos años, es muy amplia y comprometida. Realmente va más allá de que el nene va a jugar al jardín, porque se hace un trabajo con la familia y con otras instituciones. Se ven las necesidades de los chiquitos y es una tarea muy linda pero amplia. Por eso uno va sufriendo cierto desgaste porque el director filtra todo lo que va sucediendo en la institución”.

Consultada sobre su nueva etapa, dijo que “con el tiempo, uno empieza ver a los hijos de sus exalumnos, lo cual es una enorme satisfacción. la tarea docente y directiva me dieron muchas satisfacciones, aunque entregué mucho de mi pero lo hice con alegría y compromiso porque la educación no es un trabajo cualquiera, ya que requiere de mucho humanismo, amor y entrega, que no se puede medir”.

“Uno empieza a ver otras necesidades en la familia y en el cuerpo de uno y consideré que era el momento de retirarme, pero no cierro la puerta del todo. De todas maneras veo que tengo cosas que atender en mi casa y en mi familia que no las puedo descuidar porque la familia es el fundamento de toda la sociedad”, indicó.

Silvia Di Prinzio valoró el apoyo de la familia, mencionando “me acompañaron mucho mi esposo y mis hijos porque uno no se da cuenta de que atendiendo el trabajo va relegando algunas cosas y es necesario abrir los ojos a las necesidades de la familia.

Y aludiendo a sus compañeras dijo que “siempre tuve un grupo de docentes y auxiliares que me acompañó de la mejor manera, trabajando en un clima abierto y humano. Realmente agradezco a todas mis compañeras por el trabajo mancomunado, al igual que el personal auxiliar y las cooperadoras porque el rol directivo es amplio y complejo. Agradezco a Carolina, Lorena, Olga, Cuqui, Karina, Tony, Natalia, Araceli, el Vasco, Maria Nieves, Guillermo, Susana, Gaby y Andrea. A todos los llevo en mi corazón y voy asumiendo esta nueva etapa sin olvidarme de ellos ni de todos los que pasaron anteriormente por el jardín”.

Por último expresó: “no quiero dejar de agradecer a las autoridades que colaboraron con el jardín, el Sr. Intendente, los Delegados, las compañeras directoras, los medios de comunicación locales como El Tribuno, que siempre estuvo dispuesto a la difusión de tareas del jardín; la Cooperativa; COSPAL; los clubes Social y Singlar junto a toda la comunidad. Y a mi familia que me ha tenido que aguantar y esperar durante tantos años, ahora estoy con ellos y lo disfruto mucho mas”.