En una propuesta inédita para Ascensión, se realizó el pasado domingo un Taller Vivencial de Yoga en las instalaciones del Polideportivo de Singlar Club con una numerosa participación de alumnos y personas que se sumaron espontáneamente a la convocatoria de la Instructora de Yoga, Marcela Lazzati, y la presencia del Profesor de Yoga Gustavo García, oriundo de la ciudad de Junín, quien se acercó junto a su madre para brindar este beneficioso aporte saludable al cuerpo y la mente.


Marcela Lazzati resaltó: “es un granito de arena para hacer conocer un poco más de lo que estamos hablando y traer otra actividad bien positiva para todos. Aquellos que saben de que se trata no lo dejan porque es muy beneficioso y nos hace bien a todos porque nos permite estar mejor y el circulo se va haciendo mucho más grande en esto de estar mejor, lo cual es muy importante en las épocas que corren”.

Por su parte, Gustavo García, quien lleva más de 25 años en esta disciplina, expresó: “como esta actividad la hemos importando del lejano oriente y a veces hay mucha confusión entonces estos encuentros nos permiten poner un poco de luz sobre la práctica y de que se trata todo esto. El Yoga nos permite vivir bien en todos los aspectos, hay gente que empieza porque tiene un problema psicológico, físico o de diferentes índoles. El Yoga va ayudando en todos los aspectos, no porque sea una cosa mágica, sino porque tiene una variedad de técnicas que se pueden utilizar como vehículo para llegar el cuerpo y a la mente. Entonces el beneficio abarca a un nivel integral del ser”.

García comentó que “se puede empezar a cualquier edad y lo puede hacer cualquier persona desde los 7 o 8 años y con cualquier condición física, ya que una persona discapacitada también lo puede hacer porque podríamos tomar como vehículo a la mente y no al cuerpo. Entonces, todo lo que se refiere a las técnicas de meditación, relajación, respiración y demás son aprovechables para cualquier persona”.

Asimismo, valoró la iniciativa de la instructora local, mencionando: “todos la conocen a Marcela y saben de sus circunstancias, por lo que esta práctica le ayuda a vivir la vida de pie y dignamente. Y las ganas que tiene de transmitir su experiencia es muy bueno porque para mí ha sido un desafío tenerla como alumna y hoy una gran satisfacción de verla como esta y que sea un eslabón más de esta cadena de difusión”. Por último, Marcela Lazzati, recalcó: “es muy bueno compartir algo muy positivo y simplemente esto constituye un granito de arena para compartir algo saludable”.