En un marco de profunda devoción y fe cristiana, la comunidad se volcó masivamente a recibir a la Cruz de San Damián y a la sagrada imagen de la Virgen María que llegaron a Ascensión el pasado sábado 16 del corriente como parte de la amplia recorrida por todo el país. Se trata de la cruz que bendijo el Papa Francisco en las Jornadas Mundiales de la Juventud, realizadas en Río de Janeiro (Brasil) y entregada a los jóvenes argentinos para recorrer todos los rincones del país, visitando las diócesis y parroquias para ser venerada por los creyentes.

La Cruz de San Damián arribó alrededor de las 18 hs., siendo trasladada desde el acceso de Av. Centenario hasta la capilla del Hogar de Ancianos “Irene Dall Occhio”, donde la recibió una gran cantidad de gente, compartiendo una oración a cargo Padre José Guadalupe, para luego se llevada en una multitudinaria peregrinación hasta el templo parroquial, donde se celebró una misa encabezada por el Obispo Diocesano, Monseñor Héctor Cardelli y el párroco local ante una amplia cantidad de feligreses quienes se mostraron muy emocionados por tan importante símbolo religioso.

En su homilía, Monseñor Héctor Cardelli, expresó: “este día tiene una particular gracia para nosotros porque recibimos a una replica del Cristo de la Iglesia de San Damián, en Italia, que el Papa bendijo para que recorriera toda nuestra patria y ante cuya figura rezó San Francisco de Asís, quien escuchó que Jesús desde la cruz le dijo que restaurara la Iglesia, no la material, sino a los cristianos que estaban en ese entonces demasiado tibios y con poco entusiasmo, lo cual tiene mucho de parecido con lo que nos está pasando ahora”.

“A la Iglesia para restaurarla necesita del anuncio del Evangelio y el compromiso de nuestra vida con la Palabra. Es la forma como vamos a restaurar la Iglesia que no es un ámbito donde acuden algunos privilegiados, sino que está abierta a todos los que quieran entrar. No se impone la fe pero proponerla, anunciarla y testimoniarla con nuestra vida es el camino para que la Iglesia se renueve”, dijo el Pastor Diocesano.

Y agregó: “estamos saliendo a presentar el mensaje de la salvación a todos, aun a aquellos que hasta profesan otra religión o viven animados por otros principios. Nosotros somos los obreros e instrumentos que le vamos mostrando al mundo cual es el modo de encontrar a Dios, que en realidad está bastante bien dicho cuando María dice “hagan lo que El les dice”.

Monseñor Héctor Cardelli, remarcó: “esta cruz tiene un Cristo que no está muerto sino que está vivo, con los ojos abiertos y mirando al Padre. No tiene corona de espinas, sino que esta coronado de halo de luz que es signo de su resurrección y es el triunfador del dolor, del sufrimiento, del pecado, del demonio y de la muerte. Y ese triunfo nos lo viene a contagiar a nosotros. Por eso, somos seguidores de un Dios vencedor porque la cruz es un signo de la victoria a través de la cual Jesús venció y nosotros recogemos esta enseñanza para vivir gozosos nuestra fe, testimoniarla a todo el mundo y hacer lo que El nos pide como nos lo recomienda la Virgen María, nuestra Madre”.

En Arenales

Posteriormente la ceremonia se realizó en General Arenales donde se repitió la ceremonia con gran cantidad de fieles que vivieron el emotivo momento.