Una vez más inadaptados que no entienden que las cosas públicas son de todos, cometieron destrozos en el paseo de Avda. Centenario el martes por la noche, dejando 17 farolas y 2 bancos de madera totalmente destruidos.

Estos daños tendrán un elevado costo, dinero que podía haber sido derivado a otros usos. Quien aprovecha la soledad de una madrugada de invierno para realizar estos actos, no es más que un cobarde que perjudica a toda la comunidad, y no esten tan tranquilos porque se avanza en su identificación.

No dudamos que un hecho de esta magnitud insumió bastante tiempo para ser concretado, una pena que ningún móvil policial en su patrullaje, pasó por el lugar en ese lapso…