En todo este tiempo de rescate emocional en el marco de la celebración del cumpleaños de la escuela, en charlas, entrevistas, desfilaron personas, quienes desde su labor, formaron parte de la escuela dejando huellas, más o menos profundas, docentes, alumnos, directores, el icono de la vieja escuela, Carlina la portera, Ángel el preceptor que ciertamente se puso la camiseta de la escuela. Con su manera tan especial de encarar su tarea, serio, distendido según lo permitieran las circunstancias, pero el amigo que muchos, entre los cuales me cuento, tuvimos  el placer de conocer. A ellos, que ya no están entre nosotros, vaya nuestro agradecimiento por haber hecho tanto por nuestra institución.

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Entre esas personas, expresa sus emociones de la forma más sencilla y sincera, que concuerda con su modo de ser el primer portero, Jesús Sauco, todavía está en función, el año de las bodas de oro de la escuela, lo encuentra a un pasito de su retiro.

Lo vamos a extrañar, siempre está listo para lo que guste mandar, pinta, repara, limpia, y hasta nos hace  más llevadera la tarea con alguna jocosa ocurrencia.

El llamado Jesuuuusss, va a seguir resonando por los pasillos, ¿quién alguna vez no recurrió a él para solucionar algún problema?. Sabemos de su honradez, capacidad de trabajo, solidaridad, cualidades que ha demostrado colaborando desinteresadamente en tantos eventos extraescolares, apuntalando a los cooperadores, de la escuela o de distintas instituciones del pueblo.

¿Cuándo tomás contacto  con  esta escuela?

Ingresé a la Escuela Profesional Mixta Nº2  como alumno, cursé el comercial, pero no lo terminé. Cuando el nuevo edificio fue inaugurado, curso cocina, carpintería, radio y TV. Recuerdo como compañeros de banco a Miguel Restuccia, Beto Di Prinzio a quien le haciamos la vida imposible.

Aquí podemos encontrar la explicación de todas tus habilidades manuales ¿Cómo fue tu ingreso como portero?

Carlina, trabajó un año en el nuevo edificio y se jubiló, mientras buscaban a quién la reemplazase, las porteras de la Escuela Nº 3, María y Mereja Escudero ayudaban con la limpieza, la escuela pedía un varón como portero dado que la mayoría del alumnado eran varones.

El Dr. Pérez España, el director, me pregunta cómo andaba de trabajo, en ese entonces yo hacía todo tipo de tareas para subsistir: pintaba, era peón de albañil, ayudaba a Leopoldo Gómez a repartir kerosene, salía por los pueblos a vender frutas con don Moisés, el verdulero.

Entonces me propone que ingrese como portero y me dice que lo piense citándome  las ventajas de ese trabajo sueldo, obra social, aportes, me dijo que podría probar un mes. No estaba muy convencido pues no estaba acostumbrado a los horarios ni a estar encerrado

El director me hizo una carta de recomendación espectacular y me mandó a Arenales a hablar con Dorita Bava, quién  exclamó  “Sauco, usted con esas recomendaciones va a tener el puesto”

Después de un tiempo, una tarde, estando yo en la Pileta de Joche (Pastorino) llega Ángel Merad en su Torino amarillo, me hace vestir y me lleva a la Escuela, me estaban esperando Pocha, Chiquita y Lidia Pascucci, Delia, Pérez España quienes me felicitaron porque había logrado el puesto.

Un 7 de noviembre de 1977 comienzo mi trabajo como portero. Quiero resaltar que no había gente idónea, especialmente para esa labor.

¿Como fueron tus comienzos ?

Cuando comencé, hacía todo tipo de tareas, si bien el portero tiene tareas específicas, en ese momento, tanto directivos, docentes , hacíamos lo que hacia falta, nadie ponía excusas, y yo que estaba para todo.

En ese entonces 78,79 los chicos de la Estación eran trasladados a la Escuela en una estanciera conducida por Ángel Merad, ellos esperaban en la tranquera blanca.

Ángel que era preceptor, me pidió que lo acompañase, y en el transcurso de los viajes me fue explicando la rutina.

Un día partimos pero se detiene en su casa, se baja y me pide que siga sólo, yo casi me muero, no se cómo hice, iba a los saltos, con un susto bárbaro por la responsabilidad, no tenía experiencia en el manejo.

Los alumnos que recuerdo que traíamos eran: Gabriel Machado, Patricia Balmaceda, quien me acompaño mucho tiempo en esos viajes era Carlitos José. Con el tiempo me animé a hacer los viajes sólo, y nunca tuve problemas, y ningún accidente. Hasta logré entrarla por el portón para guardarla.

¿Cuáles son las experiencias que aún hoy recordás?

Gracias a la escuela, yo conocí el mar, esa fue la experiencia más maravillosa de mi vida, yo nunca lo había imaginado.

Viajamos a Santa Teresita, con alumnos y profesores, en un micro negro con letras azules, que decía: Ministerio de Educación, como recién estaban pavimentando el recorrido fue casi todo a los saltos por la banquina y muy despacio.

Llevábamos un millón de cosas, porque íbamos en campamento. Ese lugar no es como hoy, había muy poca gente y estaba todo desierto, pero yo pude ver el mar y lo compartí con la gente de la escuela que era como mi familia. También hubo otros viajes, por supuesto en carpas y con dificultades, pero los disfruté muchísimo.

¿Que dejas y que te llevas?

Dejé lo mejor de mi, en 35 años nunca tuve ningún problema grave, sólo pequeñas cosas solucionables. Siempre hice lo que tenía que hacer y estuve para lo que me necesitaran. Este trabajo que parece simple hay que saber actuar, adaptarse a las situaciones, cumplir con las responsabilidades, nunca me metí en lo que no me correspondía, hice mi trabajo lo mejor que pude, creo haber cumplido con la gente que confió en mi. Lo que me llevo es la experiencia invalorable de haber trabajado 35 años en un ambiente que era muy calido, amistoso y que sentía como mi familia y mi casa.

Me llevo el reconocimiento, respeto de todos hacia mí y mi labor, el afecto de los ex alumnos que me encuentro por la calle y aún recuerdan anécdotas compartidas.

¿Qué sentís a punto de dejar tu labor?

A veces me pregunto, qué voy a hacer sin la escuela. Pero alguien me dijo que hay muchas cosas para hacer, como seguir trabajando como lo hice siempre, porque mi vida fue todo trabajo y me siento privilegiado de haber sido elegido para este trabajo y que gente importante haya confiado ciegamente en mí. Además puedo compartir más tiempo con mi familia a la que amo más que a nada en el mundo. Aunque extrañaré, sé que seré bienvenido siempre…

Si digo alumnos…..

Ese es un tema especial, fui un poco el puente entre ellos y sus docentes o autoridades, me confiaban muchas cosas, charlábamos, a veces fui cómplice de alguna inocente travesura, pero siempre tratando de hacerles ver lo que estaba mal o equivocado. En un sinfín de oportunidades esas travesuras me las hacían a mi, como esconderme los elementos de limpieza, pero sabían cómo tomaba yo sus ocurrencias, no me enojarí, los ayudaba a zafar de alguna situación, cuando les decía “no me comprometan por favor” me decían con cara de cancheros “Petizo quedate tranquilo” esas cosas no las voy a olvidar nunca.

Sabia que como los tratara, ellos me iban a tratar, pienso que ningún chico es malo, por ahí tienen problemas, los jóvenes se permiten todo, uno que ya tiene experiencia debe hacerles observaciones para que entienda las cosas.

Sabemos que sos una persona agradecida, este espacio te da la oportunidad para expresarlo

Si, esta entrevista me da la posibilidad, de expresar mi agradecimiento públicamente. Soy una persona sumamente agradecida de la vida, doy gracias a Dios por la suerte que tuve de lograr este trabajo, vaya mi inmenso agradecimiento al Dr Pérez España que confió en mi cuando yo era uno entre tantos, me dio la oportunidad, me eligió para ser el portero de su escuela, a la cual el quería tanto, y quiere y que yo siento como mi casa, a Ángel Merad que me ayudó incondicionalmente en todo, me guió, me aconsejó como un padre y fue un excelente compañero.

Al personal de mis comienzos quienes fueron tan generosos conmigo Delia, Pocha, las hermanas Pascucci, no menciono a más porque la lista es interminable, también quiero saludar a mis directoras: Ada, Rosa Maria, Alicia, Mary, Marita, Rossana y agradecerles, sin olvidar a los docentes que me acompañaron con tanta buena onda, y en especial a mi primera compañera de tarea Irma Ghiara.

Deseo que esta escuela siga creciendo en el futuro y pueda seguir formando personas de bien .¡Feliz Cumpleaños Escuela!