Bodas de Oro, Escuela de Educación Secundaria Nº 2

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Siguiendo con las entrevistas a quienes fueron parte de la escuela Nº 2, que cumple sus primeros cincuenta años, tenemos la oportunidad de dialogar con la señora Elida Picinotti quién por cierto uno de los pilares del inicio de esta institución.

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¿Cómo y cuándo entras a formar parte de este establecimiento educativo?

– Comienzo en junio del año 1960, dictando clases como profesora de mecanografía. Hice suplencias de inglés y también dicté la materia estenografía, también llamada taquigrafía.

-¿Ponés tu primer paso en la escuela, con qué te encontras?

Bueno… me encuentro con una escuela pequeña pero con una cantidad enorme de alumnos, de distintas edades, ya que algunos egresaban de primaria e ingresaban, otros que ya adolescentes se iniciaban en los estudios, o bien adultos que decidían tomar esos cursos, ya que les daba buenas posibilidades de aprender distintos oficios o bien preparación para desempeñarse en comercios.

¿Tenés puntualmente nombres que “hicieron historia” en tu carrera?

Y… son tantos que es imposible recordarlos pero me han quedado algunos nombres  por su personalidad, por ejemplo recuerdo a Ruben Jurisich… a quién solía retar  porque leía “El Gráfico” en clase, y cuando llegaba el recreo, me acercaba a él y le preguntaba en voz baja por qué me hacía renegar, él levantaba los hombros cándidamente,  respondiendo…no sé… porque yo la quiero a uste…hoy a la distancia me parece que era para llamar mi atención.

Muchos deben recordar una frase de Roberto Mori, quién ya no está con nosotros,  los lunes llegaba siempre tarde, yo lo retaba, él ponía cara de inocente y se frotaba las manos diciendo: “Essstá fresssssco profesora”, como si esa excusa me fuese a conformar.

En realidad sólo eran travesuras inocentes ya que en general había buena conducta.

¿Cómo era la  relación con tus pares?

Me uní a un grupo maravilloso de docentes que ponían todo lo mejor de sí en todos los aspectos,  hasta el director que era Diego Ruiz, quién viajaba desde Arenales ya que era director de la Escuela Mixta de Arenales y del anexo de aquí.

Éramos una gran familia, y cada vez que podíamos nos juntábamos en cenas, por ejemplo, en las que nos divertíamos mucho. Mis primeras compañeras fueron: Elinor Mori, quién dictaba corte y confección, Chiquita Pascucci en Cocina,  Doris Rossanigo, luego llegó Neda Akel, Rodolfo Ferreiro, no me quiero olvidar de nuestra portera, Carlina a quién queríamos mucho pues era muy buena y por sobre todo eficiente.

¿Cuáles de las actividades que desarrollaban preferías?

Las exposiciones que armábamos, con los trabajos realizados durante el año por los distintos cursos: las prendas de corte y confección, las carpetas y trabajos de mecanografía, etc…la previa digamos era todo un acontecimiento, que nos unía porque lo hacíamos con gran cariño y dedicación.

¿Qué cosas crees que todavía recuerdan vos, tus compañeros y los alumnos  con igual intensidad?

Yo te diría que fuera de lo escolar, hubo vivencias que nos marcaron, por ejemplo hicimos un viaje a Buenos Aires, como nadie quería acompañar, terminamos aceptando Rodolfo Pérez España, director en ese entonces, Pocha Bugallo, preceptora y yo, quién aún no tenía hijos, entonces no tenía excusas.

Nos divertimos un montón y para la mayoría de los alumnos, era su primera visita a la Capital, y todo les llamaba la atención, recuerdo que hacía mucho frío, nos abrigamos un montón y en el micro, la calefacción brillaba por su ausencia.

Fuimos al teatro “General San Martín” a ver la obra de teatro “Doña Rosita la Soltera” en la que actuaba la famosa actriz Luisa Vehil.

Te cuento que a los chicos no le alcanzaban los ojos para mirar a su alrededor, de repente nos empezamos a desabrigar porque había muy buena calefacción y un chico exclama: “Qué calor…como para venir en verano acá”

En ese mismo viaje, fuimos a un restaurante y les aconsejamos: ustedes hagan todo lo que hace el director, Rodolfo se dirigió a la mesa de tenedor libre, se sirvió pollo y…todos se sirvieron pollo.

¿Cuánto tiempo trabajaste en la escuela?

Trabajé hasta el año 1989 en que me jubilé, por suerte viví desde adentro la inauguración del nuevo edificio de la Escuela en el año 1972, lo cual fue un acontecimiento muy emotivo, también fui testigo de la Celebración de las Bodas de Plata de la Escuela en el año 1988, donde junto a Delia Gordillo recibimos un  reconocimiento por la trayectoria en la escuela, en mi caso 29 años.

La escuela me despidió con un emotivo acto al que asistieron mis compañeros y se me entregó una medalla que conservo con orgullo, pues me recuerda mi paso por esta institución, a la cual quiero y recuerdo siempre con cariño y le deseo un ¡Feliz Aniversario!

Gracias Elida!