La comunidad se sumó a un sencillo pero emotivo agasajo a la Hermana Camila en virtud de su despedida por emprender un nuevo destino de labor evangelizadora en la provincia de Salta, donde se encuentra la sede del Instituto Religioso Hermanos de San Juan Bautista.

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Un nutrido grupo de vecinos, integrantes de los grupos parroquiales y allegados se reunieron en el Hogar de Ancianos “Irene Dall Occhio” para brindarle una linda despedida a la querida religiosa, compartiendo una cena y un momento de muchas emociones preparado por el Padre José Guadalupe y demás integrantes de la orden religiosa.

La Hermana Camila señaló que “cuando el Señor te llama para este camino tiene estas cosas que te hace participar de los frutos de su amor y eso es lo que pude experimentar con cada uno de las personas con las que he compartido a lo largo de estos cinco años, especialmente con los abuelos, aquellos que no están y los que siguen estando, quienes son muy importante. También la comunidad, que es muy acogedora, dándole gracias a Dios por su gran amor y misericordia para con nosotros, sus consagrados, y que se manifiesta en esta reunión. Y también por el gran amor por su pueblo al poder entregar a otros hermanos y hermanos que siguen sirviendo a la comunidad”.

Asimismo, comentó: “vuelvo a las raíces y fuentes de donde nace nuestro instituto y también es mi provincia. Allá voy con el corazón dispuesto para que Dios obra y haga lo que quiera, asumiendo las palabras de la Madre Maravillas, “Donde Dios quiera, como quiera y cuando quiera”.

Y valoró el trabajo realizado en la comunidad de Ascensión, al mencionar que “me llevo muchas experiencias y recuerdos lindos que hemos vivido con todos. Por eso les doy infinitas gracias por abrir las puertas de sus corazones, no solamente a mí, sino a todos los hermanos y hermanas. Muchas gracias por todo y que el Señor los bendiga y la Virgen los proteja”.