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A buen ritmo se desarrollan los trabajos de revoque en los salones de la Parroquia “Ascensión del Señor”, gracias a la fecunda y eficiente tarea del Padre José Guadalupe y los hermanos David y Job, quienes pusieron manos a la obra con la intención de brindar el espacio propicio para el inicio de la catequesis y otras actividades pastorales.

El párroco señaló “el Señor nos ha bendecido y pienso que en estos días estamos terminando los dos salones, luego faltan las puertas y la instalación de luz y pienso que en marzo estamos comenzando con las clases a pesar de que todavía no tengamos el cielorraso, pero igualmente se van a iniciar las actividades en las nuevas instalaciones parroquiales”.

Sobre el trabajo que vienen encaminando con los hermanos, sostuvo “para mi es algo normal y cotidiano porque todos los hermanos y hermanas estamos acostumbrados a trabajar en distintas actividades. De repente estamos llenos de cemento, luego estamos celebrando la misa y luego con autoridades de distintos ámbitos. Es nuestra realidad y no la vivimos como algo extraordinario”.

“Pienso que hay que trabajar entre todos y mucha gente ha colaborado. Me gustaría que más gente se acerque a ayudarnos para que se termine rápido, ya contamos con colaboradores para hacer la parte eléctrica y el cielorraso. Lo importante es ponerse las pilas y hacer realidad los proyectos lo antes posible”, indicó el sacerdote.

La Renuncia del Papa

Por otra parte, el Padre José Guadalupe, se refirió al impacto mundial que generó la dimisión del Papa Benedicto XVI y a toda la expectativa que genera la elección del nuevo Sumo Pontífice a partir de marzo. El párroco considero que “indudablemente una persona de 85 años que ha sufrido mucho en la vida y con una carga tan pesada porque el papado no es solamente usar la ropa blanca y salir a saludar a la gente en el Vaticano, sino que se trata de dirigir un estado con muchas relaciones diplomáticas con todo el mundo. Recordemos que el Vaticano fue mediador entre Argentina y Chile entre casi conflicto bélico por el Canal de Beagle y los límites y así también lo hace con otros países. El Papa es la cabeza del estado y tiene muchos compromisos, además de la cuestión espiritual porque somos casi 1.500 millones de católicos en el mundo y eso indudablemente pesa en el corazón y el espíritu del Papa. Y aunque tiene mucha fortaleza todavía, es algo para considerar”.

Asimismo, expresó que “fue una sorpresa porque uno espera que el Papa muera, que es lo lógico y no tenemos registrado en nuestros recuerdo la renuncia de un Papa. Pero me parece que es un acto de grandeza y pienso que a Benedicto XVI hay que llamarlo el Grande, como a Juan Pablo II por su labor por la paz, por la reconciliación en la iglesia, la defensa de la verdad y la justicia, las denuncias de los casos que han golpeado duramente a la iglesia como los temas de pedofilia donde ha buscado la verdad y la corrección del culpable. Pienso que es una figura muy relevante y por sobre los jefes de estado de cualquier país”.

Consultado sobre la elección del nuevo Sumo Pontífice, mencionó que “vamos a estar trabajando ese tema en el programa de radio, dado que indudablemente va a ser un proceso distinto y la voz del Papa actual va a incidir mucho en quien va a ser su sucesor. Pero reitero que es una decisión que habla de la humildad y la grandeza de su Santidad y de ser consciente de saber hasta dónde puede llegar para que la Iglesia marcha bien y la cristiandad sea bien dirigida”.

Respecto a la posibilidad de elección de un Papa latinoamericano, remarcó que “no conozco ninguno pero suena mucho en los círculos vaticanos el Cardenal Sandri, quien fue muy influyente en la visita de Su Santidad a Turquía, a Israel y a El Líbano. Es decir que es una figura muy importante que suena mucho al igual que el Cardenal Bertone que es el secretario de estado. Pero pienso que no hay un postulante bien definido como cuando ocurrió la elección de Benedicto XVI que el Cardenal Ratzinger tenía la mayoría de los votos y todos suponían que iba a ser elegido por la cercanía con Juan Pablo II y la continuidad de sus decisiones manteniendo el Concilio Vaticano II”.

Y agregó que “en este momento, América está en primer lugar en cuanto a cantidad de fieles y pienso que sería factible un Papa de otro continente y muy bueno en cuanto a que habría una apertura en cuanto a nuevos pensamientos y corrientes teológicas. De todas formas, pienso que el Papa que va a venir tiene que mantener la línea tradicional de la Iglesia y continuar con la apertura que se necesita porque en América necesitamos respuestas a nuestra realidad”.