casamiento-igualitario-ascensionDiego Nicolás Rodríguez (23 años) y Edgardo Ariel Farías (32 años) se conocieron hace diez años y después de una intensa relación que tuvo una pausa volvieron a estar juntos y consolidarán el vínculo con la unión civil a través del matrimonio igualitario. Se trata del primer matrimonio entre personas del mismo sexo que tendrá lugar en el distrito de General Arenales, por lo que marcarán un camino que apunta a la integración y la aceptación en la comunidad.

La boda se celebrará el 28 de octubre en el Registro Civil de la localidad de Ascensión y los testigos serán Marisa Rodríguez y Hugo Daniel Ferroni.

Diego contó a este medio: “hace 10 años que nos conocemos y ahora nos volvimos a encontrar, empezamos una relación y nos decidimos a concretar la unión civil. Yo estoy muy ilusionado con todo y un poco nervioso también porque la comunidad es un poco cerrada y no sé como lo va a tomar. Tal vez funcione para que se abra un poco más la sociedad de Ascensión y nos empiece a aceptar como somos”.

“Falta que vean algo así para que caigan en la realidad porque veo que la gente tiene un pensamiento antiguo y nos ven como extraterrestres. Pienso que con este paso que damos nosotros podemos ayudar a quienes están muy tapados por esta situación o encerrada en su propia vida”, señaló.

Por su parte, Edgardo puso de manifiesto: “me siento muy bien con Diego y de a poco fuimos madurando esta relación. Lo conozco desde hace mucho tiempo y siempre me gustó. Yo soy de Rojas, pero ya estamos juntos en Ascensión y me siento muy contento por dar este paso porque es la primera vez que me voy a casar, a pesar de que estuve en pareja con otro hombre. Pero con Diego también había estado anteriormente y es una relación que surgió nuevamente y nos decidimos a estar juntos”.

Al referirse el impacto en la comunidad, reflejaron: “muchos no lo saben y pienso que va a ser una noticia inesperada para la mayoría. Parte de mi familia y mis amigos nos están apoyando. Esperamos que la comunidad lo tome bien, aunque sabemos que algunos van a rechazarnos y otros tal vez puedan llegar a aceptarnos”.

Y por último, pidieron: “que nos empiecen a aceptar y a valorar como personas porque nos gustaría salir a la calle sin sufrir discriminación o prejuicios de ningún tipo. Queremos que no nos miren como sapos de otro pozo, sino que nos empiecen a aceptar como somos, personas común y corriente como cualquiera”.

 Foto: La pareja y su amigo elegido como testigo de la ceremonia.