A poco de cumplir 87 años, Marcelo “Titi” Balmaceda, mantiene firme su profundo sentimiento de amor y pertenencia al Club Social de Ascensión. Y una muestra cabal de ello es haber bautizado con su nombre y los colores verdinegros al flamante quincho que luce esplendido en su finca ubicada en el acceso al Barrio Estación Ascensión.
El hecho, por demás de sencillo, ha tenido una enorme trascendencia, especialmente en las redes sociales, donde los simpatizantes de Social y casi toda la comunidad, se expresó con manifestaciones de afecto y felicitaciones ante tan particular iniciativa.
“Es parte de mi vida”, dice el querido “Titi”, al referirse al Club Social. Y cuenta: “desde el año 49´que vine a Ascensión y empecé a frecuentar el centro del pueblo, yendo especialmente a la cancha de Singlar, que estaba ubicado en el lugar donde actualmente vive la familia Di Prinzio
“En la estación había mucho movimiento en aquella época, con 153 casas con familias numerosas y muchos comercios, hasta imprenta había, además de la importancia del ferrocarril que dos veces por semana se podía viajar a Buenos Aires”, refiere Marcelo sobre sus años juveniles. A lo que añade: “a la barra de amigos nos gustaba jugar al billar y en el Singlar había un billar chiquito, entonces las carambolas casi se hacían solas, pero en el Social había un billar tipo internacional y venían los campeones argentinos a hacer exhibiciones. En esos momentos estaba Don Joaquín Riego con su esposa, unas personas extraordinarias, quien nos permitía jugar un rato, pero a las ocho de la noche nos íbamos porque pasaba la policía y los menores tenían que estar en sus casas”.
“En esa época me convocaron para jugar al básquet ya que era alto a los 14 años y empecé a frecuentar el club Social, donde disfruté de etapas muy linda. Todavía resuenan en mis oídos cuando se hizo la fiesta de los 90 años del club y Edgardo García, un gran amigo, casi un hijo para mí, me encargó llevar la bandera mientras se cantaba el himno. Era lo único que me faltaba porque había hecho todo y todavía recuerdo con orgullo cuando me presentaron como un histórico del club”, indica con orgullo, para luego citar alguna de sus amplias funciones en el club: “fui vocal, fui secretario de actas, vicepresidente y conserje, entre otras actividades. Es decir que cumplí distintas funciones durante muchos años
Marcelo Balmaceda fue testigo de la etapa mas gloriosa de logros deportivos desde el 2004 al 2015 y recuerda con afecto a la hinchada, haciendo hincapié en un reconocido simpatizante. “Un querido amigo que falleció recientemente, Saturnino Alonso, quien era un hincha muy reconocido de nuestra divisa y tuvo la suerte de disfrutar conmigo de la etapa mas gloriosa del club con tantos lauros”.
“También se ha logrado un gran impulso en lo económico, gracias a la mutual, tan bien dirigida por la comisión y los funcionarios”, destaca el socio vitalicio.
Entre tanta historia y vivencias inolvidables, Marcelo hizo realidad su quincho con los colores verdinegro. Y cuenta al respecto: “mi hija tuvo la iniciativa de terminar esa obra y entre toda la familia se hizo realidad. Sin embargo, le hice el pedido de que ese quincho tenga mi nombre. Y entonces, con Edgardo tenemos un amigo en común, quien hasta hace poco fue presidente de la Sociedad de Comercio e Industria de Junín, Diego Ruiz, quien se ocupa de hacer esas cosas. El trabajo se pudo concretar y vino Edgardo a colocarlo con René Ravagnan y ya luce en la entrada con mi nombre y los colores de mi amado club Social”.
Por ultimo, con un sentimiento muy profundo concluyó expresando: “estoy enamorado de mi pueblo, Ascensión, por la tranquilidad, la seguridad y la buena gente. Y mi querido barrio la Estación es una parte muy importante de mi vida y tengo muy lindos recuerdos. A la gente de Social me agradecimiento porque al club lo llevo en mi corazón y espero que siga adelante con sus éxitos deportivos y un notable crecimiento institucional. ¡Muchas gracias y Salud a mi querido club!!!”.