Alquimaq Ruta 45

La firma comenzó a instalar maquinaria en el predio que ocupara la anterior empresa, a las puertas de la traza de tierra de la 45 – La empresa continuará trayendo elementos para reanudar cuanto antes los trabajos, lo cual incluye una planta móvil de asafalto – Estuvo el intendente Quiri

La reanudación de las obras de la ruta provincial 45 -asfaltado, obras de arte y señalización en el tramo Rojas-La Angelita, y el repavimentado de la traza ya asfaltada hasta la 31- está cada vez más cerca.

Con el capataz general Julio Pastori a la cabeza, un equipo de la firma constructora Alquimaq SRL inició su desembarco en Rojas, a tales fines.

Según le explicó Pastori ayer a este diario, la idea de la firma sería instalarse, en principio, en el predio sito a las puertas mismas de la traza de tierra de la ruta, en el paraje Hardoy, donde estuviera antes la anterior adjudicataria, Balsas. En ese lugar se instalaría en breve, además, el campamento completo, las oficinas administrativas y demás áreas operativas de la empresa. Mientras tanto, se irán depositando de manera provisoria las primeras máquinas que comenzaron a llegar ayer, entre ellas una motoniveladora de gran porte que ya comenzó a «probar» algunos tramos de la ruta.

De todos modos, como este diario ya explicara, y de acuerdo a lo que Pastori confirmó ayer, Alquimaq deberá comenzar desde el mero principio, reacomodando los suelos de la traza de tierra entre el paraje Hardoy y La Angelita, para volver a las cotas de suelo cal y suelo cemento, previas a la instalación del asfalto, que se realizará con la planta móvil de la firma. Asimismo, seguramente habrá que completar algunas obras de arte, si bien ya fueron ejecutadas varias de las alcantarillas de hormigón previstas en el proyecto, que es supervisado por Vialidad Provincia y financiado por Vialidad Nacional.

El intendente de Rojas, Eduardo Quiri, quien logró hace algunos días la cesión de la obra tras maratónicas gestiones, se constituyó en el lugar para ponerse a disposición de Pastori, a efectos de solventar cualquier necesidad que la empresa tuviere en los momentos previos a su instalación definitiva.

Esto, cabe aclarar, recién comienza -o recomienza, para ser más precisos- y habrá que remontar los efectos de los largos meses de paralización de la obra.

Pero las cosas, según parece, están nuevamente a punto de ponerse en marcha y, evidentemente, no deja de ser una buena noticia.