misioneros-ascensTal como estaba previsto, el Grupo de Jóvenes Misioneros “Corazón Peregrino” de Tres Algarrobos, Partido de Carlos Tejedor, visitaron Ascensión para realizar una enriquecedora tarea de evangelización, llevando un mensaje cristiano a los hogares, donde fueron bien recibidos y muchos vecinos que brindaron alojamiento y los invitaron a compartir una comida.

El grupo misioneros, integrado por adolescentes y jóvenes de entre 16 y 20 años, estuvo acompañado por el Hermano Francisco y el Padre Tomás, quienes coordinaron la labor y llegaron a la comunidad de Ascensión convocados por el Padre José Guadalupe a fin de encender la llama de la fe en los jóvenes del pueblo y que se pueda conformar un grupo de jóvenes de la parroquia.

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Después de su recorrida durante cuatro días, los misioneros participaron de la misa que tuvo lugar el pasado sábado en el templo parroquial y tras la misma compartieron un fogón en la sede de Cáritas, disfrutando de un momento de sana camaradería.

Los misioneros expresaron: “agradecemos a la gente que nos ha recibido, lo valoramos mucho, no es fácil recibir a quien no conocen y abrirle las puerta de su casa”.

“Nosotros arrancamos después de tres años consecutivos que nos visitaron misioneros del Santuario de Santa Rita de Buenos Aires. En 2005 se formó el grupo durante el ultimo año que visitaron el pueblo y a partir de allí empezamos a misionar nosotros, recorriendo varios lugares. Este grupo fue cambiando porque nuestro es bastante pequeño y hasta los 18 años permanecen allí pero después tienen que ir a otros lugares a estudiar, de los primeros que formaron el grupo no queda casi nadie”, comentaron.

A su vez resaltaron: “estamos muy agradecidos a la gente que nos ha recibido y estamos muy contentos de venir a dar la Palabra de Dios a cada casa que es un mundo porque detrás de una puerta se encuentran distintas realidades que uno no alcanza a percibir. A veces cada uno mira hacia adentro de si mismo, pero es valorable que un chico de 15 años golpee una puerta para demostrar que hay gente que esta dispuesta brindar su amor hacia los demás. Es una gracia muy grande que podamos preocuparnos por los demás. Y además, hemos dejado una cartita a la comunidad para que se acerquen a la parroquia porque la idea es formar grupos. Que se acerquen todos y que no tengan vergüenza de lo que dirán o de los prejuicios”.

“Hace unos años atrás fuimos a misionar a Iriarte, donde dejamos un grupo misionero de jóvenes y con esa idea convocamos a los chicos que se acerquen y que no tengan miedo porque van a estar en algo bueno. También les pedimos a los padres que los apoyen porque sus hijos van a estar en algo bueno”, indicaron. 

Y al referirse al sentido de la misión, enfatizaron: “Jesús antes de ascender a los cielos, en Mateo aparece que dijo “Vayan y Hagan que todos los pueblos sean mis discípulos bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a cumplir todo lo que les he mandando y estaré con ustedes hasta el fin del mundo. Jesús en el momento que se va en forma física, pero permanece con nosotros constantemente y vuelve en cada Eucaristía. Jesús nos llama a todos a anunciarlo y a convertirnos en discípulos suyos. Nosotros estamos respondiendo a ese llamado, a pesar de que muchos son los llamados y pocos los que responden. La idea es formar un grupo de jóvenes misioneros para que puedan escuchar este llamado”.

Por su parte, el Padre José Guadalupe, expresó: “es una bendición para el pueblo que vengan estos jóvenes y que se abran las puertas de las casas y de los corazones. El balance es muy positivo porque la gente se abrió y pudo compartir sus vivencias, tristezas, angustias y al pueblo lo ha beneficiado en el sentido de decir que acá estamos y necesitamos la presencia de Dios y el ejemplo de muchos jóvenes que quieran entregar su vida al Señor”. Y agregó que “la invitación está abierta a quienes deseen participar y formar un grupo de jóvenes en la parroquia”.

El párroco concluyó diciendo “los estoy invitando a los chicos para enero para que realicen una misión, no solamente en el pueblo, sino también en La Angelita y en el Barrio La Estación, para poder llevar la presencia de Dios a todas partes. El mundo está necesitado del amor de Dios, tenemos ser de Dios y que bueno que haya muchas vasijas que con generosidad llevan el agua de la misericordia del Señor y llevan a Cristo que es el agua viva”.