La irrupción del coronavirus modificó la dinámica de la vida social en todas sus dimensiones y la actividad universitaria no fue la excepción. El 20 de marzo de 2020, cuando el Gobierno nacional impuso el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio como medida para evitar la propagación del virus, las aulas quedaron vacías. Lejos de significar el cese de la actividad de la UNNOBA, la nueva coyuntura dio lugar a la puesta en marcha de un proceso de adaptación que migró la presencialidad al entorno virtual.

Facilitada por el recurso tecnológico, una nueva forma de relación entre la UNNOBA y su comunidad comenzó a gestarse en la emergencia. Con el imperativo de respetar el calendario académico establecido y asegurar el cumplimiento de sus funciones esenciales en lo formativo, la Universidad también ofreció una serie de respuestas al sistema sanitario de la región, poniendo a disposición desde espacios físicos hasta recursos humanos, en una dimensión que recién podrá sopesarse en su verdadero alcance cuando la pandemia haya terminado. Transcurrida la primera etapa de la contingencia, y mientras la institución se dispone a iniciar un nuevo camino que posibilite el paulatino regreso a las actividades presenciales, la voz de referentes de distintas áreas de la Universidad pone en perspectiva la tarea desarrollada para tomar insumos que quedarán como aprendizaje para construir  lo que se ha dado en llamar “la nueva normalidad”.

En lo académico, un nuevo modelo

Pilar Traverso, secretaria Académica de la UNNOBA, planteó que en lo académico la principal adaptación fue “mudar un modelo presencial a uno enteramente virtual con curvas de aprendizaje muy pronunciadas tanto para docentes como para estudiantes”.

Apenas se dispusieron las medidas de confinamiento estaban las aulas virtuales creadas y de inmediato se puso a disposición de los docentes una oferta de capacitación para que pudieran dictar sus clases a través de la plataforma de la Universidad”, recalcó.

El objetivo fue sostener el calendario académico con adecuaciones mínimas, lo que dio lugar a que se pudieran tomar exámenes e, incluso, contar con egresados en este sistema.

En relación al “regreso a la “presencialidad” consideró que “deberá ser organizado” y mencionó que para ello, la UNNOBA ha avanzado en el diseño de “un modelo híbrido” para que la actividad pueda desarrollarse con apego a las medidas sanitarias.

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