Gaston RomanelloEl pasado martes 24 de mayo a la edad de 86 años falleció el recordado y querido sacerdote Padre Gastón Romanello, quien fue fundador del Colegio San Francisco de Asís de Arribeños y se desempeñó durante varios años en la parroquia de esa localidad.

Nació en Basaldella del Cormor, de la provincia de Udine en el noreste de Italia, el día 2 de julio de 1924 (Fiesta litúrgica de Ntra. Sra. del Huerto). Sus padres lo hicieron bautizar dos días después en la iglesia de la parroquia de San Martín.

 A los 4 años emigró con su familia a Francia.

 Tomó su primera comunión el día de Corpus Christi en 1934 y su confirmación en la parroquia Ntra. Sra. de Lourdes de Marais de Lomme, provincia de Lille, en el norte, lindando con Bélgica.

Ingresó en el colegio apostólico de los sacerdotes del padre Dehon, una congregación de misioneros dedicada a evangelizar en África. Cursó estudios en Bélgica antes de la guerra de 1939 y al comienzo de la misma lo trasladaron al sur de Francia. No supo nada de su familia durante dos años, ya que la misma había quedado residiendo en el norte de Francia hasta que  volvió a Italia y lograron hacerlo volver a Italia por medio de la Cruz Roja Internacional.

Ya de vuelta en Italia, ingresó en el seminario de Udine, donde cursó filosofía y teología. Allí surgió su vocación de ser sacerdote misionero y esa ocasión de le presentó cuando le llegó el pedido de un obispo argentino, Mons. Anunciado Serafín, titular de la Diócesis de Mercedes, Buenos Aires.

Se embarcó para la Argentina el 15 de abril de 1948 y arribó al puerto de Buenos Aires el 4 de mayo de ese año.

Cursó estudios eclesiásticos en el seminario  Pío XII de Mercedes (B), donde tuvo como profesores a los Monseñores Antonio Quarracino y Eduardo Pironio.

Mons. Serafini lo ordenó sacerdote el 12 de diciembre de 1948 junto a otros cuatro compañeros en la Basílica de Ntra. Sra. de Luján, de la ciudad homónima.

 Una vez ordenado, el Obispo Diocesano lo designó el 10 de enero de 1949 teniente cura en la parroquia San Anselmo de Pehuajó, donde  era párroco el padre José Keegan. Durante los cuatro primeros años allí su preocupación fue los niños a los que atendió en la catequesis y en el oratorio dominical.

Por esos años recorría la ciudad en bicicleta visitando enfermos en sus domicilios y en el hospital local. También organizó campeonatos de fútbol, promovió el teatro e instaló un cine.

Luego el Obispo lo trasladó a Salliqueló, donde estuvo seis meses para ser trasladado luego a la catedral de Mercedes. Tras un fugaz paso de dos meses en Tres Lomas como párroco, el Obispo dispuso su traslado al pueblo de Arribeños, al cual llegó el domingo 12 de junio de 1955, lo acompañaba su madre y su sobrino Pascualino (Nino). Allí su primera tarea fue la de construir la casa parroquial. El Padre Gastón motorizó la creación del colegio secundario que arribó a sus 50 años de labor educativa y fue promotor de muchas e importantes iniciativas comunitarias que fructificaron en la localidad de Arribeños.

El 24 de septiembre de 1966, el Obispo Diocesano Mons. Carlos Ponce de León lo nombró coadjutor del padre Antonio Román que era el párroco en Pergamino por entonces.

Su labor no supo de descanso: arregló los techos del templo parroquial, construyó la casa parroquial que quedó terminada en el año 1969, luego hizo un primer piso con cinco habitaciones y sus baños, cocina comedor y demás comodidades y también funcionan hasta hoy las salas de catequesis, un salón amplio sobre la esquina de 9 de Julio y Hna. María Crescencia y también en planta baja, sobre calle  9 de Julio la sede de Cáritas parroquial y al lado Cáritas Vivienda. Dedicó especial atención a la catequesis y a la animación de los grupos parroquiales.

El 9 de agosto de 1991, con la colaboración del periodista Vladimiro P. M. Debeljuh, volvió a editar la revista parroquial “La Semana”, que había sido cerrada por problemas económicos por el padre Román en 1966.

También dedicó mucho tiempo al Movimiento Cursillos de Cristiandad

Al cumplir 75 años de edad resolvió entregarle su renuncia, de acuerdo al Derecho Canónico, al entonces Obispo Diocesano, Mons. Mario B. Maulión, quien se la aceptó pero le pidió que siguiera como párroco en La Merced hasta que él designara su reemplazante, hecho que ocurrió el 19 de mayo del año 2001.

 En acuerdo con el Obispo asumió la capellanía del Hospital Zonal de Agudos “San  José” y la atención permanente de la capilla del nosocomio.

El 12 de diciembre de 1998 cumplió sus Bodas de Oro Sacerdotales y el Concejo Deliberante por Expte. B-321-98 lo nombró Ciudadano Ilustre de Pergamino.

Fiel servidor de la Iglesia, supo honrar su ministerio, constituyéndose en un eminente referente de cada una de las Parroquia en las que lo ejerció, Arribeños especialmente no lo olvidará.

El Señor premiará con el cielo su labor pastoral. Descanse en paz.

Fotos y biografía

Gentileza Semanario El Tiempo

(Pergamino)