cena-raulEn el marco de una agradable cena, que tuvo lugar el pasado jueves 28 de abril en el Centro de Jubilados se le brindó una despedida al Padre Raúl Acosta, quien dejó su actividad parroquial en Ascensión para abocarse a la labor misionera. Previamente, se realizó la última misa del sacerdote que compartió más de 7 años con la comunidad y en dicha ocasión estuvo acompañado por el Padre José Guadalupe, el Padre Alejandro Veliche (Arribeños) y el Padre Emilio Becerra (Gral. Arenales).

El Padre Raúl expresó: “hace diez años que estoy buscando esta posibilidad pero llego el día. Desde chico tenía en el alma que la vida no es como parece, que hay algo más que le da gusto, sentido y ganas de vivir. Yo no lo veía alrededor mío y lo fui a buscar al seminario a los 12 años para ver si lo podía encontrar allí. Estuve buscando con los religiosos durante varios años y anduve dando vueltas por ahí. Después me encontré con toda la ebullición del Concilio que era un empuje y una renovación muy grande. Me metí en esa línea buscando más y más para adentro. Entonces hicimos trabajos de pastoral y promoción en los barrios más humildes de Buenos Aires. Yo quería llegar a mi meta y de tanta búsqueda un día caí en Ascensión, donde encontré cosas que me faltaban aprender y profundizar”. “Ser misionero es una forma de vivir, sin atarse a un lugar e ir donde me llamen. Pienso que voy a ir y venir todo el tiempo y sembrando siempre. Esto es lo que Dios hace y cuando El actúa la vida cambia. Eso es lo que encontré y lo que quiero llevar”.

“Agradezco este tiempo que estuve con ustedes y me voy contento porque tengo todo lo que necesito para salir a volar. Con ustedes construimos mucho y les agradezco con todo mi corazón”, concluyó.