semana-santa-raulDespués de 7 años y tres meses, el Padre Raúl Acosta, se despide de la comunidad de Ascensión para emprender un nuevo destino que lo ligará estrechamente con la tarea misionera por todo el país y el mundo, cumpliendo el anhelo de toda su vida.

En un mano a mano con El Tribuno, el sacerdote hizo un amplio balance de su actividad al frente de la Parroquia “Ascensión del Señor”, expresándose en estos términos:

“Ante todo un agradecimiento grande a Dios que me permitió estar en esta localidad, viviendo cosas tan intensas e importantes. Y desde luego, a la comunidad porque el párroco tiene otra parte de si mismo que es la comunidad parroquial que es muy heterogénea, ya que hay que tener en cuenta que se trata de todo el pueblo de Ascensión y Estación Ascensión, La Angelita y la zona rural. Todo ese territorio y vecinos, en la medida que comulguen con la fe, son parte de la comunidad parroquial y eso constituye una especie de matrimonio pero muy complejo. Por eso ha sido un tiempo muy exigente para mi pero también de desplegar posibilidades que no había tenido la suerte de hacer y construir formas nuevas para la comunidad y para mi. Esto es una construcción que queda en mi historia personal y en el pueblo”.

El Padre Raúl impulsó y concretó la puesta en marcha de una emisora de radio en la parroquia. Al respecto resaltó “la radio es emblemática porque significa una confluencia de realidades que se han ido desplegando en Ascensión. Para estar en la radio se necesita tener un mensaje y la herramienta para transmitirlo. La radio posibilitó la consolidación de un mensaje y la transmisión del mismo. Y esa vinculación que se hace mas allá de las paredes del templo hace que muchos se sientan parte y que hay una construcción que se hace cuando hay un mensaje explicito de la fe con la catequesis, las misas y la oración. Pero también hay un mensaje que se va construyendo desde todas las vertientes con la música, la información, el futbol y todo un entretejido donde la fe es un condimento dentro de la realidad humana. Hay diferentes actores en la radio y todos construyen desde lo suyo para poder crecer. La misión de la radio es sembrar palabras para pensar, generando una interrelación entre todos con un sentido y un valor más profundo de la realidad. Por eso siempre la invitación fue “a vivir que la vida es linda”, dándole un valor agregado al hecho de vivir”.

“La radio es un pequeño emprendimiento laboral y técnicamente es complejo, pero se pudo crear un equipo que ahora va a continuar la tarea, hay un grupo humano que seguirá.

Hay mucha gente que ha generado esta construcción comunitaria y al mismo tiempo laboral y técnica que no es poca cosa. Todo eso tiene mucho valor y al mismo tiempo hay una síntesis entre la actividad pastoral de la parroquia y la actividad de la radio que es multifacética. Las dos son en relación y eso es la puesta en escena de lo que el Concilio nos pidió en el gran movimiento de renovación de la Iglesia Católica que la construcción de la realidad se hace en relación fe-ciencia, fe-cultura y fe-realidad social. Acá hay una concreción respetuosa de dos ámbitos que son diferentes pero resultan convergentes”.

 Respecto a su participación en el ámbito televisivo con un programa en Canal 7 Local expresó “tenemos que agradecer muchísimo, nos han cedido un espacio y tuvimos la oportunidad de ofrecer un mensaje y construir junto a la audiencia y los que han participado de la programación”.

 

Proyectos Concretados

Entre los principales proyectos que se hicieron realidad, el Padre Raúl resaltó la concreción de las viviendas de Cáritas. Al respecto dijo: “las 20 casas es una de las posibilidades que están al alcance de la mano. Caritas es una entidad importante que trabaja con la personería jurídica de la Iglesia Católica Argentina y tiene mucho radio de acción posible. Además, esta vinculada con Cáritas Nacional y Cáritas Internacional que permite bajar proyectos muy importantes. Para ello hay que tener un equipo preparado y en Ascensión hay poca gente que se ha puesto a trabajar, algunos preparando una bolsita o doblando camisas, lo cual es muy bueno, pero no contamos con el apoyo técnico para trabajar con el espíritu de Cáritas, además de las 20 casas se pueda hacer mucho mas”.

“La experiencia de las 20 casas fue una escuela, nos enseñó que se puede, que hay tramoya en todos lados, que todos somos iguales y cada uno defiende lo suyo y si no otro se lo va a comer. Hubo que llorar y luchar se convirtió en alegría porque salió adelante ese proyecto”, indicó.

A su vez remarcó otro hecho relevante, al recordar “siempre y agradezco haber logrado lo de la Virgen del Rosario, cuya propuesta de pronunció en una de las ediciones de la Fiesta de la Torta Frita. La imagen está acá y constituye una acción muy importante de Dios a través de la Virgen que llegó a Ascensión”.

En ese mismo orden resaltó “lo más paradigmático fue el tema del asilo, ya que estaba el elefante guardado y vacío durante mas de 20 años. Cuando dije que eso era un pecado de todo el pueblo y hay que dar vuelta esta historia, se juntó mucha gente, se hizo la comisión y se pudo abrir. Eso fue una muestra de que se puede”.

“Lo que mas luchamos es que en Ascensión haya otro espíritu en cuanto a la producción y la generación de empleo. Es importante generar una puesta en acción de un deseo de progreso, de crecer y ofrecer desde las generaciones adultas a las generaciones nuevas de posibilidades de trabajo. Además, con dos o tres emprendimientos es suficiente porque eso genera una rueda donde todo el mundo trabaja y se concreta un progreso real en la sociedad. Pero por qué en Ascensión no se hace…es un misterio, pero poder se puede y lo hemos demostrado en cosas muy simples”, indicó el Padre Raúl.

 

Palabras Finales

Al referirse al vinculo con la comunidad en general, reconoció que “hay de todo y hay que aceptar que uno tiene una parte buena y otra no tanto. El que mira lo bueno estará contento y el que mira lo malo se sentirá enojado, pero eso es natural y constituye las reglas de juego de la vida. Ahora vendrá otro sacerdote que es el Padre Guadalupe que tendrá otros rasgos y podrá hacer la otra parte que no quedo hecho y la historia seguirá adelante. Ojala que sea así”.

Y concluyó expresando: “acá pude completar un tiempo que vengo preparando y termine de cerrar lo que necesitaba aprender. Yo pude aprender y vivir cosas muy importantes para la misión que ahora viene y que el Obispo puso en mis manos. En eso me meto y a eso me dedicaré, para mi va ser hermoso porque es lo que busco desde que era chico, siendo misionero con todo el tema sanación. Pienso que será una vida muy movidita, como a mi me gusta vivir”.

“Con toda el alma le agradezco a Ascensión por todas las posibilidades que me dio, me alegro por todo lo que hemos construido juntos y perdonen por lo que no pudimos construir y que el Padre Guadalupe lo pueda seguir. Muchas gracias a todos”.