jardin-in2La Sra. Leticia Gómez de Galliano puso punto final a su actividad docente después de 35 años de labor ininterrumpida en el Colegio Nuestra Señora, donde durante 28 años ejerció la dirección del Jardín de Infantes.
En un marco emotivo se realizó el acto de despedida junto a todas sus compañeras, ex docentes, alumnos, padres y autoridades educativas. En tanto que también recibió un merecido agasajo en el CEC Nº 802, donde compartió muchos años de tarea docente.

En declaraciones a este medio, la Sra. Peco dijo que “fue una decisión bastante importante porque lo venía pensando pero nunca me decidía y la llegada de mi nieto y otro que estaba por venir me hizo decidirme definitivamente.

Me preguntaba que justo era en los 50 años de la escuela, pero pienso que mi familia me estuvo esperando desde hace mucho tiempo y era el momento justo para decidirme a la jubilación”.

Respecto a su trayectoria educativa, comentó: “entré en el año 76 como maestra jardinera y también hacía suplencias cuando la escuela funcionaba a la mañana. Con el correr del tiempo y acrecentándose la matrícula me designaron vicedirectora de la escuela primaria. Luego pasé a la dirección del jardín a partir del año 83. Y también estuve como profesora del terciario”.

“Al colegio le tengo que agradecer que me abrió las puertas a todos los cargos posibles, incluso tuve el honor de ser representante legal cuando estaba la Hermana Marcelina. Por eso, este colegio es todo para mi”, indicó.

A su menciono: “hice algunas suplencias en la Escuela Nº 3 como maestra de grado y en el año 86 entré a trabajar como maestra de grupo inicial en el Centro Educativo Complementario, donde tengo una trayectoria de casi 25 años de trabajo.

Pero tanto usar la voz tuve problemas de cuerdas vocales y tuve que operarme, por eso me dieron cambio de funciones y me desempeñé en otras tareas que no estaba frente a los alumnos. Pero al CEC le debo mucho porque estuve 25 años muy lindos”.

Por último, se refirió al agasajo, expresando: “me tomó de sorpresa porque el jardín tiene poco personal y cada evento demanda tiempo y mucho trabajo porque no se pueda descuidar a los chicos.

Por eso, estoy muy agradecida a las chicas por la hermosa sorpresa que me brindaron y en las palabras finales expresé un agradecimiento a Dios por guiarme a la tarea docente y ponerme en el colegio. A mis padres, a mi mamá que nos acompañó a estudiar; a mi familia, a mi marido Juanci que hace mas de 25 años que esta atendiendo las tareas del taller y de la casa; a mis hijos que le he quitado mucho tiempo, pero siempre me comprendieron y me halaga que una de mis hijas está estudiando maestra jardinera y la esposa de mi hijo Willy es maestra jardinera.

También agradezco al personal del jardín docente y no docente por el reconocimiento, a los padres que siempre me brindaron confianza y estuvieron a mi lado. Y a los nenitos, que a pesar de que no voy a estar más, dejo mi lugar a Cecilia Camacho, que estuvo en la primera promoción de mis alumnos.

Así que el jardín queda en muy buenas manos. Muchas gracias a todos”.

Recuerdos

Los chiquitos de Jardín con guardapolvitos rosas y celestes eran lo mimados del colegio.

Stella, con un carácter especial estaba a cargo de la única salita, después pasaban a primer grado y continuaba la tara Ma Mére, en lo que hoy es la biblioteca.

Foto: desfile en General Arenales 1964

Stella Baricalla y Ana María Valente.

Buirás – Pérez Ipiña (Nagore)-Alori y Rodríguez.