stella-baricallaDespués de transitar 42 años en la docencia, la Sra. Stella Baricalla de Bava, recuerda con mucho cariño su paso por las aulas del Colegio Nuestra Señora, que cumple 50 años de labor educativa y fecunda siembra de fe. Desde hace 7 años, se retiró de la actividad docente, luego de vivir la etapa inicial del colegio y compartir muchas experiencias de vida a lo largo de los años.

Stella Baricalla recordó “los inicios fueron difíciles, el día que empecé a trabajar cumplía los 18 años en 1962 y prácticamente me terminé de formar y criar junto a las Hermanas del colegio. O sea que mi familia en Ascensión eran ellas, además vivía en el colegio porque estuve un año en una pensión y luego me quedé siempre en el colegio, aún de casada, cuando mi esposo estaba en La Plata, me quedaba durante la semana en el colegio y me iba los fines de semana a La Plata. Recuerdo que la Hermana Agueda me preparaba la valija para que alcanzara el colectivo”.

“Fueron tiempos de inicio cuando el edificio estaba en construcción, no había pisos, ni patios, ni baños terminados. Y en las aulas y los dormitorios de las pupilas se llovía tanto como afuera. Estaba todo en construcción pero de a poco se fue haciendo todo”, indicó.

Al referirse a las distintas etapas de enseñanza dijo: “estuve como maestra de grado, luego como maestra de jardín de infantes y cuando hubo maestras jardineras recibidas en el pueblo, pase a la primaria y tome la dirección. Después pasé al secundario como secretaria y además tuve algunas horas en el profesorado durante poco tiempo con la cátedra de Practica de la Enseñanza”.

Stella Baricalla reflexionó: “trabajando he recibido la mayor parte de la formación como persona junto a las hermanas, a las compañeras de trabajo, los padres y los alumnos. Los recuerdos son muy lindos porque los errores cometidos los recuerdo en positivo junto con los éxitos que obtuve y los logros con los alumnos. Y aparte de la educación, fue importante el trabajo social y en la parte administrativa y económica porque dada las circunstancias que le tocó vivir al colegio con el retiro de las hermanas tuve que hacerme cargo de algunas situaciones y tareas que no tenían que ver con la docencia, sino mas bien con la administración. Pero todo eso fue positivo porque siempre quise a la institución y la sigo sintiendo como parte de mi familia en Ascensión”.

Sobre su retiro de la docencia, expresó: “me retire porque quise y tengo los mejores recuerdos de la institución, de las hermanas y de todo el personal docente. Tuve mucha relación con el jardín de infantes, con el primario, el secundario y el terciario. Guardo los mejores recuerdos con momentos difíciles como en todos lados, pero lo que me queda es gratitud hacia las hermanas, hacia el personal docente que estuvo y muchos de los que están y a los padres y alumnos”.

Por último, puso de manifiesto: “todo lo que se hace con amor, fe y respeto es lo que llega. Lo único que vale es el amor que se le puede expresar a los alumnos, a los compañeros y a los padres. El amor es nuestro elemento de trabajo. Muchas gracias y feliz aniversario para el Colegio Nuestra Señora”.