Está entre los cereales que más se producen a nivel mundial y es ideal para incorporarla en el desayuno. Es fuente de proteína, aporta hidratos de carbono y lípidos, y contiene minerales y vitaminas.

Buenos Aires- Comenzar el día a veces es devastador con el cansancio físico acumulado que puede arrastrar una persona. Contra ese malestar no hay nada más alentador que un buen desayuno. Una dieta saludable es un escudo frente a enfermedades como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.

La avena es uno de los alimentos más nutritivos para arrancar con energía. Es un cereal que ofrece distintas variables para su consumo: en pancakes, en barras de granola, en pan de avena, bizcochos y galletas.

Es una buena fuente de proteína, aporta hidratos de carbono y lípidos, contiene minerales y vitaminas, tiene un elevado contenido en fibra y avenantramidas, que colabora como antioxidante, y tiene propiedades antinflamatorias.

Este alimento –muy beneficioso para las actividades diarias y la salud– llega a las manos de los consumidores luego de atravesar una secuencia de análisis de control con el fin de cumplir los requisitos obligatorios antes de salir al mercado.

La avena deberá ser inocua y apropiada en la elaboración para el consumo humano. Estar exenta de sabores y olores anormales, además de insectos.

Durante su transporte hay requerimientos necesarios que implican niveles de humedad bajo. Al igual que estar libres de impurezas de origen animal, incluyendo a los insectos muertos.

Las muestras de avena son analizadas antes de llegar al mercado y recorrer el tráfico federal para comprobar que no contengan metales pesados que puedan representar un riesgo para la salud humana. Y además, que los límites de residuos máximos en plaguicidas se ajustan a las normas establecidas por el comité del Codex Alimentario. Todas estas actividades se realizan en el Laboratorio Vegetal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Un buen desayuno es fundamental para lograr una vida sana. Por eso, cuidar la calidad y la inocuidad de los productos dentro de la cadena agroalimentaria es una tarea clave que realiza el Senasa.