[ad_1]

El partido conservador de la canciller de Alemania, Angela Merkel, se impuso este domingo como la primera fuerza en las elecciones del estado confederado de Hesse, pero su apoyo cayó tanto que no está claro si podrá seguir gobernando como lo hace ininterrumpidamente desde 1999, según los sondeos a boca de urna divulgados por la televisión pública.

- Anuncios -

Estas primeras cifras sostienen que la oficialista Unión Cristianodemócrata (CDU) obtuvo 28 por ciento de los votos, seguido de lejos por el Partido Socialdemócrata (SPD) con 20 por ciento y por Los Verdes con 19,5 por ciento.

El cuarto lugar lo ocupó la principal fuerza de extrema derecha del país, Alternativa para Alemania (AfD), con 12 por ciento.

El quinto y el sexto puestos corresponden a los liberales del FDP con 7,5 por ciento y La Izquierda con 6,5 por ciento, según reprodujo la agencia de noticias DPA.

Si estos resultados se confirman, los ultraderechistas del AfD -los mismos que hace un año se convirtieron en la tercera bancada del parlamento federal- consiguieron ingresar a la única de las 16 cámaras regionales que les faltaba y mantienen su tendencia en alza, alimentada principalmente por el sentimiento antimigrante que desató el ingreso al país de más de un millón de refugiados y migrantes en 2015.

En Hesse apenas vive 7,5 por ciento de la población alemana; sin embargo, este estado confederado incluye el corazón financiero del país, la ciudad de Frankfurt.

El gobierno saliente del este estado estaba dirigido por una coalición entre los conservadores de la CDU y Los Verdes. En 2013, la CDU había obtenido 38,8 por ciento de los votos y Los Verdes, 11,1 por ciento.

Si los resultados de los boca de urna se confirman, se abrirán una serie de posibles nuevas alianzas.

El gran ganador de la jornada fueron Los Verdes que quedaron a un paso de ser la segunda fuerza regional, mientras que los principales perdedores fueron -en consonancia con las últimas elecciones regionales- los partidos tradicionales -la CDU y el SPD-, que siguen perdiendo apoyo.

Además de perder terreno electoral, estos resultados alimentarían aún más las tensiones internas en la coalición de gobierno federal que mantienen las dos fuerzas del bipartidismo tradicional de Alemania, una alianza que nació de la necesidad de evitar que la extrema derecha asuma el rol de líder opositor en el parlamento.

[ad_2]

Ir a la Fuente