El hecho aconteció la semana pasada y rápidamente se instaló en la opinión pública. La Liga Deportiva de General Arenales envuelta en un escándalo de proporciones a raíz de la insólita agresión física sufrida por el presidente de la entidad, Cristian Lescano, por parte de quien ejercía el cargo de director técnico del Club Huracán, Pablo Restaino, tras haber declarado ante los miembros del Tribunal de Disciplina.

Los hechos se fueron desencadenando en distintas etapas. En primer lugar, el entrenador del elenco de Arribeños fue informado por el arbitro Javier Spadano por haberle propinado una agresión física en el partido entre Huracán y Singlar que terminó antes de tiempo a raíz de una serie de incidentes. El tema fue analizado por el órgano disciplinario que le aplicó dos años de suspensión a Pablo Restaino en virtud del contundente informe del colegiado.

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A la fecha siguiente, en Ferré, el “Verde” enfrentó a Doce, y en el transcurso del partido el presidente de la Liga, Cristian Lescano, identificó a Franco Restaino, hijo de Pablo, y lo sindicó como autor de agresiones verbales, siendo citado a declarar y suspendido provisionalmente por ser jugador de la división reserva.

La situación de violencia se desencadenó la semana pasada cuando Pablo Restaino fue a declarar ante el Tribunal de Disciplina y se encontró con el presidente de la Liga, a quien agredió físicamente luego de una discusión.

Lescano: “Nada justifica la violencia»

El presidente de la Liga Deportiva, Cristian Lescano, declaró a este medio: “Pablo Restaino agredió físicamente a un árbitro y el Tribunal de Disciplina lo citó la semana pasada para hacer el descargo. Luego de eso se la agarró conmigo y recibí una agresión física de parte de él, siendo que no tengo ningún tipo de intervención en el Tribunal de Disciplina”.

“Hay una preocupación muy grande en la parte dirigencial y la violencia no justifica nada y más cuando está relacionado, como hubo algunos incidentes, con las divisiones inferiores. Los chicos tienen que jugar sin inconvenientes, mas allá de que somos una de las pocas ligas que en inferiores tiene que jugar con policía. También hay que cuidar la concurrencia de la familia, dado que también es una de las pocas ligas que la familia va a la cancha. Por eso, los violentos tienen que estar afuera de las canchas”, indicó.

Siguiendo con el tema de la agresión, Lescano manifestó: “en cuanto a lo reglamentario se hizo lo que corresponde, como así también en lo particular y se le aplicó el derecho de admisión, lo demás correrá por cuenta de las autoridades judiciales. Yo hice lo que corresponde porque es un hecho que no se puede dejar pasar, no solamente por mí, porque estoy de paso, pero es necesario terminar con la violencia”.

Por otra parte, el dirigente se refirió a las agresiones verbales que recibió de parte del hijo de Pablo Restaino. “Concurrí al partido entre Doce – Huracán y diviso que me empiezan a gritan desde la parcialidad visitante y no tengo que aguantar semejante barbaridad en una cancha”

Asimismo, el titular liguista, abrió la posibilidad de acercamiento con Pablo Restaino, pero aclaró que “deberá tener una buena conducto de aquí en adelante. Si sabemos que agredió a un árbitro, esperábamos otra cosa para que dentro de un tiempo vuelva a acceder a las canchas. Y más aun teniendo en cuenta de que se trata de un docente y formador de chicos en inferiores, por lo que debe dar el ejemplo, al igual que los dirigentes, quienes tienen que bajar la correcta línea de conducta. Entiendo que el futbol es pasional y que se viven momento difíciles, pero no hay que mezclar las cosas y tratar de mantener la cordura para fortalecer la no violencia”.

Restaino: “Estuve mal y pido disculpas…”

El director técnico de Huracán, Pablo Restaino, se manifestó arrepentido por su accionar agresivo y aclaró que “repudio todo hecho de violencia pero esto me superó y me llevó a cometer errores, estoy arrepentido, pero en su momento reaccioné porque me tocaron cosas que duelen como a un familiar directo. No justifico la reacción pero sentí que hubo algo que me hizo reaccionar de esta forma con las consecuencias que implicó”.

“Después de haber salido la sanción de dos años, obviamente que lo tomé muy mal porque en 20 años de trabajo es la primera vez que me pasa esto. Entonces, le mandé un mensaje al presidente del Tribunal de Disciplina, Carlos Puyó, con alguna palabra fuera de lugar, pero nada raro. A raíz de ese mensaje me cita a declarar y el día que jugamos con el Doce fueron como veedores, Puyó y Lescano, y la parcialidad de Huracán, en el descontento con lo que está pasando, tuvo insultos y gritos, pero al único que identificaron fue a mi hijo, Franco Restaino, mientras que había otras personas de cargos alto que también gritaban, pero solo mi hijo fue identificado en una foto”, comentó Restaino.

Asimismo, puntualizó: “mi hijo no fue a declarar porque considero que es pasar un mal momento, ya que pareciera que se te ríen y que lo que vos declaras no vale nada, no te creen porque se basan en el informe del árbitro. En ese momento hago mi descargo y le dije a Puyó lo que ya le había manifestado en el mensaje, lo cual correspondía una sanción, de acuerdo a la reglamentación.

“Veo que lo mío lo tomaron distinto a la sanción que le aplicaron a Iván Reyes, con él se hizo una votación, mientras que conmigo se basó en los artículos del reglamento. De todas maneras, lo juro por mi viejo, que no lo tengo, que al árbitro no le pegué, que solamente fue un empujón. Después tuve contacto con Javier Spadano, a quien le pedí disculpas y reconoció que no le había pegado, en tanto quedamos de acuerdo que iba a acomodar algunas cosas del informe, pero en realidad mantuvo la postura, lo cual me llamó la atención porque lo considero un hombre de palabra. También me había dicho que me iba a levantar la denuncia por afuera pero ello no ocurrió hasta el momento”, indicó el entrenador.

Asimismo reconoció que “estuvo mal mi accionar y le pido disculpas públicamente al presidente de la liga, pero me sentí mal de la forma que me contestó y me trató con mucha soberbia, tratándome de “quilombero”. Luego se metió adentro de la liga y volvió a salir para provocarme, generando una reacción de mí parte, que no lo voy a negar.

“Me gustaría que como presidente y como hombre me acepte una charla cara a cara y escuche lo que pasó porque también pedí un careo con los árbitros, dado que una cosa es lo que dijo en arbitro principal y otra cosa es lo que dijeron sus asistentes. Sin embargo, cuando vas a declarar no te dan ni cinco de bolilla, es más, sentí una humillación tremenda porque no pasa nada. Yo fui con la mejor predisposición pero sentí que me llamaron para que pasara lo que pasó”, agregó Restaino.

Y concluyó expresando: “estoy muy arrepentido y pido disculpas. Siempre reconocí cuando me mandé una macana pero la situación me superó, estoy arrepentido, y lo que pasó con el presidente fue muy negativo. Ojala tenga la posibilidad de hablar con él para que me escuche porque siempre voy a decir la verdad”.