Los delincuentes eran expertos del «cuento del tío». Simulaban ser empleados bancarios para concretar estafas y secuestros apelando al «corralito en 2001». En una caja de seguridad tenían 2.700.000 de dólares. La organización estaba a cargo de dos líderes, identificados como Pablo Miguel (61) y Oscar “Peludo” Coria (62).
Parecía un «mini shopping» a cielo abierto de autos de alta gama, consolas de videojuegos, equipos de música, parlantes y hasta champagne. Sin embargo, se trataba del material secuestrado a la superbanda de gitanos conocida como “Gypsy Kings”, detenida en Junín tras 80 mil horas de escucha de los investigadores. Los delincuentes se dedicaban a la estafa con secuestros virtuales y robos bajo la modalidad «cuento del tío». «Se enfocaron en engañar al sector más vulnerable: los jubilados», señaló hoy en Junín Cristian Ritondo, el ministro de Seguridad bonaerense .

En los procedimientos se logró detener a 10 personas, todos de la comunidad y pertenecientes a la misma familia. La Policía local se llevó 80 millones de pesos, euros, dólares y francos suizos. También encontraron 100 vehículos de lujo provenientes de la compra y venta ilegal, entre ellos 80 automóviles, 17 camiones, 12 camionetas 0 km, y nueve motos.
Además, los efectivos incautaron una caja de seguridad en una entidad bancaria en la que los estafadores tenían 2.700.000 dólares, 65.000 euros, lingotes de oro, cadenitas y joyas. La causa está caratulada como «asociación ilícita, lavado de activos y estafas reiteradas» e interviene el Juzgado Federal de Junín, a cargo de Pedro Plou.

«Fueron más de 80 mil horas de escuchas. Un trabajo de más de 320 días llevado adelante por la DDI de Junín para atrapar a esta banda que se dedicaba a hacer el cuento del tío y secuestros exprés a los jubilados. Cuando terminemos de evaluar el costo de todo lo secuestrado seguro nos encontraremos con una cifra millonaria que surgió del delito. Esto no venía hace dos días perjudicando a muchos bonaerenses, sino que estaban hace mucho tiempo», explicó el ministro en Junín.
Los delincuentes les hacían «el cuento del tío» a jubilados y los engañaban apelando a los malos recuerdos del «corralito» de 2001: se hacían pasar por empleados bancarios y les advertían que iban a volver a instaurarlo. Era mentira, pero ellos caían en la trampa y les sacaban todo el dinero que tenían ahorrado. Además, hacían secuestros exprés donde les pedían a los abuelos todo lo que tenían de valor en sus casas. «Eso se puede ver en las variedad de monedas de oro y joyas que fueron incautadas», señaló el funcionario.

Sobre el destino de los autos de lujo, Ritondo aclaró que el juzgado a cargo es el responsable. «Hay jueces en la provincia que ordenan que los vehículos pasen a ser reutilizados para la policía local o para el propio municipio», indicó.

La causa contra la banda de gitanos a cargo de efectivos de la DDI Junín comenzó hacer aproximadamente un año y tuvo casi 80 mil horas de escuchas. Los efectivos realizaron treinta allanamientos a lo largo y ancho del país: Capital Federal, Junín, Pergamino y Neuquén.

Según testigos, la banda gitana mantenía una vida ostentosa de viajes, lujos y placeres e incluso tenían planeado ir al próximo Mundial de Rusia 2018. La organización estaba a cargo de dos líderes, identificados como Pablo Miguel (61) y Oscar “Peludo” Coria (62). Tenían, además, a varios jóvenes que cumplían el rol de realizar las estafas por teléfono. Eran todos familiares pertenecientes a la comunidad gitana.