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Cuando los lápices no son sólo para dibujar

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Te invitamos a dar un paseo por uno de los museos más llamativos del mundo.

Fue en la escuela cuando Emilio Arenas tuvo la idea de convertirse en un aficionado coleccionista. En pleno dictado de clases interrumpió a la maestra para pedirle un lápiz y desde entonces sus cartucheras estuvieron siempre llenas.

Separados en cajas y cuidadosamente seleccionados se exhiben miles de lápices provenientes de 72 países en el Museo Arenas que se encuentra en la Granja Turística a las afueras de Colonia del Sacramento, en la República Oriental del Uruguay.

Ordenados por tamaños, colores y hasta por marcas, la colección se exhibe en vitrinas que cubren la pared desde el piso hasta el cielorraso. La misma fue distinguida en varias oportunidades por el Libro Guinness de los Récords.

Desde entonces Emilio recibe lápices de la gente como obsequio para conservar y aumentar su muestrario y hasta la reconocida marca Faber Castell lo homenajeó con una visita a su planta en Alemania. Lo recibió el mismísimo Anton Wolfgang von Faber-Castell y le obsequió lápices especiales.

El más llamativo, que se puede ver en el Museo, es considerado el lápiz más grande del mundo. Mide 1,53 metros pero no escribe y por ese motivo no forma parte de la colección de Arenas. Otros de regalos que recibió Emilio fueron los exóticos lápices más cortos y más delgados del mundo.

Datos de interés

·  La granja fue declarada de Interés Turístico Nacional por el Ministerio de Turismo y de interés Departamental por la Intendencia de Colonia.

· Saliendo el Museo hay un restaurante y un salón para eventos.

· La entrada al Museo es gratuita.

Además de la increíble recopilación de lápices, Emilio colecciona llaveros de todo tipo. De bebidas, de cuadros de fútbol, lugares, destapadores, de acero, de cuero, por nombrar algunos. También en una de sus cuatro salas de exposición hay un espacio reservado para su esposa que no pudo resistirse a la colección de frascos de perfumes. En la actualidad 4200 frascos de forman parte del pasatiempo de Reina Nidegger.

Sigue sumando..

Además de las colecciones de lápices y llaveros Emilio Arenas tiene otros proyectos para los cuales intentará batir nuevos récords. Uno de ellos es un muestrario de ceniceros que actualmente cuenta con 4800 piezas. Otra de las llamativas recopilaciones que pueden observarse en el Museo es la colección de cajas de fósforos que está muy cerca de romper el récord mundial. Posee unas 12 mil piezas aproximadamente pero en exhibición sólo pueden verse 800.

Luego de viajar en el tiempo recordando el aroma a madera que dejaba el sacapuntas y de ver máquinas y objetos antiquísimos, quienes visiten el Museo podrán concluir su recorrido con una degustación de exquisitos productos artesanales que se preparan en la Granja Turística. El recomendado es el dulce de cebolla.

 

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