Un grupo de jóvenes misioneros de Caritas Parroquia “La Santa Cruz” de Tartagal, Salta, compartieron una semana en Ascensión, estrechando vínculos y realizando una positiva tarea espiritual con los vecinos del barrio Estación Ascensión.
Miguel Costilla, Nico Vázquez, Sebastián Lizarraga, Daniel Carabajal, José Moreno y Jorge Moreno fueron recibidos calidamente en Cáritas Ascensión y disfrutaron de unos días de actividad, ayudando en la organización de la Fiesta de la Torta Frita y realizando su misión evangelizadora.

 

En dialogo con este medio, comentaron: “estuvimos misionando en el barrio Estación Ascensión, compartiendo una oración con las familias. Estamos muy contentos de volver a Ascensión porque nos sentimos parte de la tarea que hace Cáritas y vinimos con gusto a colaborar y participar en el festival de la Torta Frita que fue muy lindo. Estamos agradecidos a toda la gente de Ascensión y la zona porque colaboran mucho con las comunidades aborígenes y las familias necesitadas de Tartagal”.

Al referirse al contacto con la gente de Ascensión, mencionaron que “nos sorprende de la forma que se dejan las bicis en la calle, al igual que los autos con las llaves o las puertas de las casas abiertas. Vemos que es un lugar muy seguro y tranquilo, donde se ve que se conocen todos y forman una gran familia. Nos han recibido muy bien y estamos muy contentos por la hospitalidad que nos brindaron”.

“Conocimos a toda la gente de Cáritas cuando nos llevaron cosas materiales, ropas y demás. A partir de allí hicimos un vinculo muy fuerte y es una alegría recibirlos y conectarlos con la gente mas necesitada, haciendo un puente entre Caritas de Ascensión con la gente de Tartagal”, indicaron.

Respecto a la situación del norte argentino, mencionaron “hemos traído videos para que vean como viven los aborígenes de nuestra zona, que sufren mucho y no tienen nada. Agradecemos a quienes van allá a ayudarlos porque ellos están sufriendo muchas carencias y la colaboración de todos es muy valorada”.

“Las necesidades se basan en lo material y espiritual. También tenemos muchas carencias en la parte médica y nos faltan alimentos. Sería bueno contar con programas para capacitar a los jóvenes y familias que quieran seguir adelante y superar esta situación”, indicaron.

Asimismo, consideraron “vemos que acá hay mucha ambición material, en Tartagal hay gente adinerada como pobres, pero todos comparte lo mismo y nadie es indiferente. Si hay que ayudar al otro se lo ayuda. Y de eso nos encargamos nosotros en la parte parroquial, donde participan jóvenes que a veces no tienen que comer, mientras que hay chicos que lo tienen todo. Por eso es muy importante compartir y es necesario trabajar mucho en la parte espiritual”.

“Vemos que la gente se fija mucho en lo material y no se dan cuenta de que también hay gente que necesita cosas, pero las juntan para llevar a otro lado. Entonces, sería bueno colaborar con la gente de acá que también lo necesita. Es importante llegar a todos para acompañarlos y brindarle una palabra de aliento y esperanza”, expresaron.

Y concluyeron: “estamos muy agradecidos a las familias que nos abrieron las puertas y nos permitieron hacer nuevos amigos. Y les decimos a los jóvenes que hay muchas cosas para hacer en la vida y para descubrir dentro de nosotros mismos. Que tengan fuerza para confiar en el mañana, con esperanza y con fe, sobre todo queriendo y respetando a los padres, que es lo mas importante en la vida. Muchas gracias a todos”.