En el marco de la celebración de la asamblea anual, los directivos de la Asoc. Civil “Irene Dall Occhio” aclararon la situación del Hogar de Ancianos de Ascensión y reflejaron que atraviesa un momento complicado desde el punto de vista económico, ya que lo que se recauda por la renta del campo y los aranceles de los internos no alcanza para cubrir los costos de mantenimiento y solventar los sueldos del personal. “Hubo meses con 50 o 60 mil pesos de déficit”, comentaron desde la comisión directiva.El presidente de la entidad, Eduardo Di Prinzio, comentó: “tenemos un balance positivo a pesar de los inconvenientes que tiene el Hogar en cuanto a la parte del campo ya que estamos trabajando desde hace dos años a perdida en un área que no está arrendada porque tiene agua. Pero este año, debido al aumento del cereal, ha dado bastante bien el balance y vamos por buen camino a pesar de unos cuantos escollos que tenemos en el camino pero que de a poco lo vamos superando”.

“El Hogar no está pasando un buen momento por problemas que son de público conocimiento, por eso invitamos al pueblo a que nos ayude y también nos hubiese gustado contar con más gente en la asamblea para que nos hagan las consultas que consideren oportuno ya que este es el ámbito ideal para despejar cualquier duda”, señaló.

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Por su parte, el vicepresidente, Roberto Logiodice, puntualizó que “los inconvenientes son muchos pero se van solucionando, ya que cuesta mantener una estructura tan grande y los gastos son impresionantes. Ahora hemos repuntado un poco con la soja pero hace un tiempo atrás veníamos con muchos problemas ya que el cereal no valía lo suficiente y el clima no era favorable para la recolección. Así que tuvimos que ir superando circunstancias muy difíciles y de a poco vamos creciendo”.

Eduardo Di Prinzio también aclaró “mucha gente está creída que con el campo que tiene el Hogar se puede mantener. La realidad es que cuenta con 212 hectáreas, de las cuales el año pasado se cosechó 178 y este año 175, teniendo en cuenta que se cobra por hectárea cosechada y el campo se encuentra gran parte bajo agua. Realmente no alcanzan los recursos para mantener el Hogar, a pesar de que algunas personas no lo creen pero tendrían que haber estado en la asamblea para ponerse al tanto de la situación”.

“Mucha gente se queja de los aumentos, pero realmente estamos trabajando en una situación complicada ya que hubo meses con 50 o 60 mil pesos de déficit, lo cual a lo largo del año representan más de 500 o 600 pesos de déficit que no lo podemos cubrir con el campo alquilado. Además, no contamos con ningún subsidio y se nos hace difícil la tarea de llevar adelante el Hogar”, indicó Di Prinzio.

Asimismo, Doris Rossanigo, integrante de la comisión directiva, reflejó “lo que entra como recursos del campo es la mitad de lo que egresa con los sueldos y los gastos que demanda el mantenimiento del Hogar. Las cifras hablan por sí solas y reflejan claramente lo que se recaudó con el alquiler del campo y lo que sale por todos los gastos que hay. Por eso consideramos que es importante asistir a la asamblea para tomar comprensión total del tema como así también manifestar interés por integrar la comisión, por participar porque en la medida que se hable desde afuera sin estar presente en las asambleas o sin integrar la comisión no vamos a encontrar las soluciones que pretenden todas las partes”.

Eduardo Di Prinzio enfatizó claramente que con la cantidad de abuelos que residen “no alcanza” para el sostenimiento. Y en ese sentido, explicó: “hoy el Hogar cuenta con 28 abuelos pero para poder equilibrar la parte económica tendría que contar con alrededor de 37 o 38 abuelos”.

“Actualmente tenemos problemas en la parte edilicia que lo estamos postergando de arreglar porque no nos alcanza el dinero. Hay algunas cosas que tendríamos que estar refaccionando a la brevedad pero lamentablemente no disponemos de los recursos”, indicó el presidente.

A su vez, Doris Rossanigo agregó: “el edificio es muy grande y no lo podemos dejar venir abajo, pero como explicaron en la lectura del balance ya hay que reponer determinados artefactos, como los calefactores, que no son baratos y ahora se imponen otros tipos de artefactos. “Acá no pretendemos tener rédito económico, sino que apuntamos que haya un equilibrio entre lo que entra y lo que sale, pero es necesario tener un remanente para compras, arreglos y todo lo que demanda un edificio de esa dimensión”, destacó.

Asimismo, Eduardo Di Prinzio, resaltó: “de todos los internos, tenemos un porcentaje para carenciados que se está ocupando, es decir que no cobramos sobre los 28 abuelos, sino que algunos ocupan ese porcentaje destinado a personas con escasos recursos”.

Mas allá de los inconvenientes, los directivos destacaron: “somos un grupo de trabajo bárbaro y nos acompañamos bien, aunque es una lástima que no se sume más gente, ya que hemos invitado a muchas personas pero la mayoría nos dice que no dispone de tiempo para sumarse a la comisión por distintas cuestiones personales. Eso hace que tengamos que seguir los mismos, mas allá del desgaste y compromiso que genera esta tarea”.

Y concluyeron: “invitamos a la gente a que se acerque y nos ayude porque se trata de una obra muy importante para nuestro pueblo y es posible que muchos de nosotros terminemos ahí pasando la última etapa de nuestra vida. Y además queremos destacar que el Hogar tiene muchos amigos que se nota en el acompañamiento que hacen a los abuelos en las distintas fiestas o acontecimientos. Por eso esperamos que visiten el Hogar y que compartan un momento con los abuelos ya que ellos lo van a valorar y agradecer muchísimo”.