El 15 de abril por una resolución del Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires se aprobó el retiro activo del Comisario Mayor José Nicanor Espinosa, quien a partir de esa fecha quedó vinculado a la Caja de Jubilaciones y Pensiones, dejando de cumplir la función policial luego de 32 años y un mes de servicioEn esta última etapa, el mencionado funcionario policial estaba en Mercedes, luego de haber pasado por Lincoln y ejercer su durante un largo tiempo en el distrito de General Arenales, donde llegó al cargo de Jefe Comunal, tras pasar por distintas dependencias, demostrando honestidad, responsabilidad y respeto hacia sus compañeros y a la comunidad.

Durante una entrevista cedida amablemente a este medio, expresó sus sensaciones al concluir una impecable trayectoria en la fuerza e iniciar una nueva etapa de su vida.

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-De que manera fue transitando esta profesión a lo largo de 32 años de servicio?

“Es una profesión que empecé a amar antes de transitarla y cada vez me gustó más. Pienso que no me equivoque en la profesión que elegí mi papá fue policía y hay una tradición en mi familia pero fue una elección personal. Es más, ingresé al secundario con la idea de ser policía y logré esa meta mas allá de que no era fácil entrar a la Escuela Juan Vucetich en esa época porque había que hacer un examen muy duro de ingreso y afortunadamente ingresé a pesar de que los cupos eran pocos pero pude quedar y hacer mi carrera”.

“Mi promoción corresponde al primer curso democrático, ingresé en marzo del ’84 y egresé en enero del ’86 que empecé a trabajar en la Comisaría Junín Primera. Ingresé a los 18 años y comencé a trabajar a los 20”.

-Como fueron las distintas instancias que le tocó afrontar a lo largo de su trayectoria policial?

“Empecé en Junín Primera y estuve 4 años hasta 1990, haciendo distintas funciones de calle y administrativas, siendo una experiencia muy linda porque es una comisaría de mucho trabajo y donde se puede aprender. Luego, pasé a la Comisaría Zarate Seccional Primera que es como trabajar en Junín pero con una sola comisaría, era mucho más trabajo en una ciudad que está en la franja de trinchera pura del conurbano. Una excelente experiencia más allá de las adversidades de tener que viajar 300 km. para ir a trabajar, pero me dio muchos conocimientos. Trabajé alternativamente en Escobar y en Tigre, pero terminé en Zarate Primera hasta que se dio el General Arenales, que coincidió con el día de nacimiento de mi hija Gisela en el año ’92”.

“Desde Arenales me derivaron a la Subcomisaría de Arribeños donde era segundo del Subcomisario Guevara desde noviembre del ’92 hasta diciembre del ’94 cuando me designaron como encargado del Destacamento Ferré, función que cumplí hasta marzo del año ’99 que me trasladaron como jefe de la Subcomisaría Ascensión y donde estuve casi 9 años, fueron 8 años, 8 meses y 8 días. En tanto que el 11 de noviembre del año 2007 fui designado como Jefe de Policía Comunal de General Arenales con la jerarquía de capitán y posteriormente reescalafonado como comisario, luego ascendí a Comisario Inspector y el 10 de octubre del 2015 fui designado como coordinador de una departamental que se creó en Lincoln, donde ascendí al grado de Comisario Mayor. Y el 10 de abril salió una resolución que las coordinaciones quedaban sin efecto y volvían a las jefaturas departamentales hasta que el 15 de abril salió mi retiro con 32 años de servicio”.

“En el transcurso de estos 32 años hubo muchas vivencias en las distintas localidades y ciudades donde me tocó trabajar y donde fui cosechando muchas alegrías que siempre estuvieron ligadas con el reconocimiento de la gente”.

“Como jefe fui muy exigente a la hora de trabajar con el personal policial, pero siempre los apoyé en la tarea, tratando de estar en los momentos duros para que se sientan apoyados. La intención fue que se le dé a la comunidad el servicio que se merecen”.

-La vocación policial fue trasladada a parte de su familia, verdad?

“Así es, tengo dos hijos que son policías y a los que siempre se les inculqué que queríamos que tuvieran una profesión o un proyecto de vida pero la elección era de ellos. Mi hija, quien está trabajando en la Policía Local de Junín, había empezado la carrera de psicopedagogía, pero a mitad de la carrera quiso entrar en la Policía Local. Y lo mismo pasó con mi hijo Ezequiel, quien estaba estudiando el profesorado de historia con el 66% de la carrera aprobada, pero decidió ingresar a la policía y así lo hizo”.

“Realmente todos mis hijos y mi familia constituyen un gran orgullo y para los que son policías les brindo todo mi apoyo para que puedan desarrollar la carrera de la mejor manera”.

-Como va a encaminar esta nueva etapa de su vida, seguirá vinculado a la fuerza policial?

“Hay una propuesta para dar clases una vez por semana en una escuela de policía en Lincoln, que ya acepté y faltan ultimar algunos detalles administrativos y espero brindar todo lo que se pueda desde mi humilde experiencia a los funcionarios que ya están trabajando y que se van a instruir a Lincoln”.

“Seguramente algo voy a hacer porque no me siento en condiciones de quedarme tranquilo en mi casa. Pienso que voy a desarrollar algún proyecto que puede ser desde estudiar una carrera o una tarea laboral”.

-Que le puede decir a las nuevas generaciones de policías

“Más allá de la salida laboral que constituye la profesión hay algo más importante que es el compromiso que tiene quien asume la responsabilidad de ser policía. El compromiso mayor es con la gente, con el vecino porque un policía que es pasivo, irresponsable o excesivo puede traer problemas graves a la gente. Entonces, mi consejo es honestidad, compromiso y cordura en la tarea para brindar el mejor servicio posible a los vecinos, ellos están esperanzados en nuestra tarea y lo mejor es que vean a un policía comprometido y con ganas de cuidarlos”.

-Por último, desea expresar algunos agradecimientos?

“Agradezco a todos mis compañeros y a las autoridades que me han apoyado durante mucho tiempo, pero fundamentalmente a mi familia que me bancó durante tantos años en una tarea que es muy dura y donde uno le restó mucho tiempo. Agradezco el cariño que me ha expresado mucha gente en esta instancia de mi vida y pido disculpas si ha quedado alguna asignatura pendiente. Y aclarar que toda mi tarea nunca fue proyectada a hostigar ni molestar a nadie, sino a cumplir correctamente la labor policial”.

“Agradezco mucho al distrito de General Arenales, a la gente por haberme dado la posibilidad de tener el orgullo de ser la autoridad policial máxima del lugar donde uno vive. Fue una apuesta dura pero un orgullo que me hayan dado esa posibilidad”.

“Y aprovecho la oportunidad para agradecer a los medios de comunicación del distrito porque el hecho de que los comunicadores lleven la versión oficial de las cosas que suceden en el distrito no es un tema menor y lo agradezco porque han sido parte importante de mi tarea. Muchas gracias a todos”.

Esta redacción siempre encontró en José Nicanor Espinosa sea cual fuere la función que desempeñara una persona abierta al diálogo a dar la información precisa y sobre todo un amigo en quien confiar algo que podría servirle además del sabio consejo de cómo tratar determinadas situaciones, cosas que valoramos y recordaremos siempre.