El representante técnico de Balsas SA, adjudicataria de la obra, le indicó el al El Nuevo Rojense que Vialidad Nación está a punto de completar el pago de las certificaciones atrasadas, cuyo total se cancelaría este mismo mes – Anticipó que la reanudación de los trabajos es un hecho y que Balsas se reinstalará en breve en el obrador de la firma, en el paraje Hardoy.

El representante técnico de la firma constructora Balsas Hermanos SA, adjudicataria de las obras de la ruta provincial 45, ingeniero Jorge Baldomá, le confirmó ayer a El Nuevo Rojense que desde Vialidad Nacional se está cumpliendo al día con el cronograma de pago de las certificaciones atrasadas y que, de no mediar imponderables, este mes se estaría cancelando el ciento por ciento de lo adeudado a la firma por parte del Estado.

«Esto significa -puntualizó Baldomá- que en treinta o cuarenta días estaremos reiniciando los trabajos».

Además, el profesional remarcó que la firma reiniciará en breve movimientos en el obrador sito en Paraje Hardoy, y que la mayor parte de las maquinarias asignadas a la obra se encuentran en Rojas, en una explotación agrícola cercana a la traza.

En el mismo sentido, Baldomá -que ayer estuvo en Rojas a efectos de reunirse con el intendente municipal, Eduardo Quiri, y funcionarios del área de Infraestructura- puntualizó que la situación atravesada, que concluyó, más allá de los esfuerzos de la empresa en sostener los trabajos, con la paralización de las obras, «no fue un hecho aislado, que ocurrió solamente en Rojas y con esta obra», y señaló que se trató de una situación que afectó a todas las obras públicas de cierta magnitud en marcha.

Como ya hemos explicado, más allá de este problema, la obra nunca fue rescindida ni cancelada, y Balsas jamás se retiró de la operatoria: lo que sucedió fue que se llegó a un cuello de botella económico que incidió en la demora del pago de las certificaciones de obra por avance.

Igualmente, si bien habrá que reacomodar la traza de tierra, mayormente se concluyó con los grandes movimientos de suelo previstos desde la progresiva 3900 -paraje Hardoy- hacia La Angelita, que era lo más significativo de la primera etapa de obras.

Es importante señalar que el primer tramo de la 45, que ya está construido, y va desde la 31 hasta el puente del paraje Hardoy, requerirá de un bacheo profundo y un reencarpetado que, sumado a la reparación de base, permitirá contar literalmente con una calzada flamante. Baldomá considera que esta etapa puede ejecutarse muy rápidamente.

Con respecto a la calzada que deberá construirse desde la base, el presupuesto incluye el movimiento de suelos respectivo (prácticamente completado), el asfaltado, y cuarenta y cinco cruces o alcantarillas vecinales y cuatro cruces longitudinales o pequeños puentes, la mayor parte de los cuales ya está construido.

 

Gentileza

El Nuevo Rojense