ASCENSION – El Padre José Guadalupe y su despedida de la comunidad

0
359

Después de 7 años de fecunda labor pastoral, el Padre José Guadalupe emprenderá una nueva etapa y se despide de la localidad de Ascensión, donde forjó una gran cantidad de amigos y se supo ganar la consideración de todos encaminando una amplia tarea al frente de la Parroquia y propiciando la primera etapa de funcionamiento del Hogar de Ancianos «Irene Dall Occhio».

La comunidad le brindará una despedida en el marco de una cena que se realizará este domingo 26 de abril en las instalaciones de Singlar Club antes de partir a su nuevo destino será la provincia de Salta, donde recalará en casa de formación del Instituto Religioso de los Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista.

 “Cuando uno hace las cosas en Dios el balance es positivo porque mas allá de que a nuestros ojos parece que no hemos hecho nada, la obra de Dios es la que surge y que brilla. En este tiempo que he dejado la parroquia he podido contemplar esa presencia y crecimiento de la gente que me llena de orgullo con artífice y compromete a toda la comunidad a seguir trabajando”, expresó el sacerdote.

-Que es lo que considera mas trascendente de lo logrado en todos estos años?

“Lo trascendente está en el corazón de la gente aunque obviamente hubo hitos muy importantes como hacer algunas obras edilicias con los salones parroquiales y el piso del templo que se arregló, entre otras cosas que son materiales. Pero lo mas trascendente es la apertura del corazón de la gente y muchos amigos que se han ido acercando al encuentro con el Señor y que siguen buscando a Dios. Las obras pasan y nadie se va a acordar de aquí a 20 años quien fue el que las hizo o si hubo alguna fiesta de los 60 años o no, pero seguramente van a recordar lo que uno deja en el corazón de las personas y me parece que eso es lo importante y lo que hay que rescatar”.

-Se fueron consolidando los grupos parroquiales?

“Así es, se fueron consolidando porque hay un crecimiento espiritual y una apertura de corazón muy grande que permite que nos podamos ir enamorando de Jesús. Como sacerdote y Discípulo de Jesús tengo que buscar que el otro se enamore en la forma que pueda evangelizar. Y justamente eso ha permitido que los grupos estén cada vez más fuertes y que sigan trabajando unidos, lo cual me parece importante. Eso es lo verdaderamente rescatable de los grupos parroquiales, que ha habido nuevos y han crecido los que ya estaban”.

-Cuanto se ha fortalecido la tarea de la catequesis desde la convocatoria a los padres…

“Es uno de los grandes trabajos que pudimos realizar y es una gran responsabilidad del Padre Emmanuel de continuarlo y de hacerlo crecer mas todavía. Ese trabajo de hacer que los papás se enamoren de Jesús lleva a que los chicos también se enamoren porque lo que se vive en la casa es lo que luego se va a vivir por fuera. Entonces si los chicos ven a los papás que vienen a misa y a las reuniones de catequesis y que siguen trabajando en ese sentido, los chicos van a imitarlos. Pero si los padres no dan ejemplos buenos, seguramente sus hijos van a tomar esa imagen mala en sus vidas”.

“creo que es una línea a seguir y fue uno de los grandes trabajos espirituales que hicimos y ahora es una gran responsabilidad del Padre Emmanuel y de los que vengan para que se sigan incorporando mas padres a la vida parroquial y no se pierdan cuando el hijo termina la catequesis sino que sigan viniendo y la familia crezca en la parte espiritual”.

-Que importancia le adjudica a la obra de Cáritas?

“Así como la catequesis es el pulmón de una parroquia, pienso que Cáritas son las manos que están trabajando y dando constantemente. Con la gente de Cáritas pudimos trabajar muy bien y tuvimos muy buena participación con mucho compañerismo. En eso influyo mucho la forma de ser de Coca Rapasetti y mía que somos de tomar iniciativas y eso también hizo que podamos trabajar tanto y tan bien”.

“las manos de la iglesia son las manos de la caridad y se refleja en Cáritas. Pienso que se trabajó mucho y queda mucho mas por hacer. Por eso me gustaría un poco mas de compromiso de la sociedad en el trabajo, no en las donaciones ya que eso ha sido siempre muy abundante. Por lo tanto invito a la gente a que se sume a este grupo”.

Hogar de Ancianos

El Padre José Guadalupe se refirió a la amplia y exigente tarea al frente del Hogar de Ancianos “Irene Dall Occhio”, reflejando que “es mi hijo del corazón porque lo que hay en ese lugar lo hemos realizado nosotros y tuve una gran responsabilidad para conducirlo de esta manera. Obviamente hay muchos sentimientos encontrados, el miedo por lo que vendrá y la tristeza por despedirme de los abuelos y de la gente que trabaja. Son muchas cosas que están en mi interior porque el trabajo en el Hogar de Ancianos ha sido muy fuerte e indudablemente va a ser una de las cosas que mas voy a extrañar y de las cuales mas me voy a preocupar estando en la lejanía”.

“Se ha realizado una gran tarea y va a continuar porque es algo que esta en funcionamiento y el sacerdote que viene ahora que es el Padre Emmanuel van a proseguir con el trabajo y seguir acrecentándolo. Pero el impulso se lo dí yo y eso pesa mucho en mi corazón. Y las distintas situaciones duras y difíciles que tuvimos que pasar fueron un aprendizaje y en definitiva por algo sucedieron e hicieron que como grupo de trabajo nos uniéramos mas y tiraramos para el mismo lado. Eso es lo mas importante”, enfatizó el sacerdote.

Despedida

“Tengo los sentimientos a flor de piel y que cualquier momento me largo a llorar, pero creo que son las cosas propias de la humanidad porque no podemos pasar por un lugar y no tener afectos o crear vínculos” confesó el Padre José Guadalupe durante sus últimos días en Ascensión. Y agregó: “obviamente en estos días estoy un poco sentimental pero trato de vivirlo lo mejor posible disfrutando de los momentos con amigos y con quienes me demuestran su cariño por la calle. Por eso trato de llevarme lo mejor y dar lo mejor todavía”.

Por último, expresó a la comunidad: “lo único que quiero es dar gracias a todos por lo que me han dado y pedir perdón por todas las cosas con las cuales no he sabido acompañar a la gente del pueblo como sacerdote. Que Dios los bendiga”.