En el marco de una solemne celebración religiosa, encabezada por el Obispo Diocesano, Monseñor Héctor Sabatino Cardelli, y ante una amplia presencia de feligreses, tuvo lugar el pasado domingo la asunción del nuevo párroco, Padre Emmanuel, quien reemplaza en esa función al Padre José Guadalupe tras 4 años de fructífera tarea pastoral.

La Santa Misa contó además con la presencia del Padre Agustín, quien es el superior del Instituto Religioso Hermanos de Jesús de San Juan Bautista, acompañado por un importante número de hermanos y hermanas de dicha orden clerical que viajaron desde Garín.

El Obispo de la Diócesis de San Nicolás, Monseñor Héctor Cardelli, puso oficialmente en funciones al nuevo párroco durante la celebración religiosa, donde también estuvieron presentes delegaciones escolares con sus banderas de ceremonia y representantes de distintas instituciones de la comunidad. En tanto, el Padre Emmanuel estuvo acompañado por sus familiares quienes llegaron desde Villa de Soto, provincia de Córdoba, lugar de origen del sacerdote.

Al término de la misa, se realizó un almuerzo en el restaurante del Campo de Deportes del Club Social, con la presencia de integrantes de los grupos parroquiales y comunidad en general que dieron muestras de profundo agradecimiento al Padre José Guadalupe y recibieron con cariño al nuevo sacerdote.

Conceptos del Padre Emmanuel

El nuevo párroco local, Padre Emmanuel, expresó: “es un momento de muchas emociones y de mucha vivencia espiritual. Es un momento único y he tratado de vivirlo así a fondo, plenamente y con una buena predisposición, sabiendo que Dios hace sus cosas y que tenemos que seguir el camino que nos va trazando”.

Y agregó: “muy contento por la visita de mi familia y muy feliz porque siento que estaba toda la familia grande de los fieles de la parroquia y todo el pueblo. Me he sentido muy en familia y muy feliz gracias a Dios”.

Asimismo, valoró enormemente la tarea emprendida por su antecesor, Padre José Guadalupe, señalando: “muy agradecido del camino que nos ha preparado y con muchas ganas de seguir avanzando.

 Siempre el Señor nos sorprende y en las cosas de Dios lo mejor siempre está por venir. Es decir que nos va sorprendiendo con algo mejor”.

“Cada cosa que Dios me va pidiendo es un desafío y un aventurarse y lanzarse en la confianza porque somos humanos como decía el Obispo y hay cosas que sabemos y otras que ignoramos. Pero debemos depositar nuestra confianza en Dios y descansar en esa fidelidad que siempre nos va a asistir”, expresó el sacerdote.

Por último convocó al compromiso de todos los cristianos, mencionando: “una vez leí que muchas veces nos preocupamos por amar a Dios porque eso es lo que nos ha pedido, pero en realidad vamos comprendiendo que tenemos que dejarnos amar por El. Pienso que es un tiempo para dejarnos amar por Dios, los que están más alejados o no lo frecuentan tanto, invitarlos a dejarse amar por Dios y ese amor se experimenta en su casa y en su presencia.

Esa es la invitación que hago y ese va a ser el camino que vamos a llevar adelante, invitar a otros para experimentar la alegría de dejarnos amar por Dios”.

La despedida del Padre Guadalupe

El Padre José Guadalupe celebró su última misa en Ascensión y se despidió de la Parroquia con mucha emoción por las innumerables expresiones de afecto de la comunidad. Al respecto expresó: “hay una emoción que no la puedo negar y es parte de los lazos hermosos que se han creado con la comunidad que ha crecido y que gracias a Dios he sido participe de ese pastoreo. Así que le agradezco a Dios por lo que me ha permitido vivir y hacer, aunque todavía falta mucho”.

“Nuestra comunidad continua haciendo siempre la labor apostólica y el trabajo bajo la misma luz y el mismo pensamiento. Es decir que la cabeza es distinta ahora pero el carisma es el mismo”, indicó el Padre José Guadalupe al referirse a la continuidad de la tarea en manos del nuevo párroco.

Por último, resaltó: “me voy con mucha alegría porque siento que el Señor me ha bendecido muchísimo y pienso que es muy positivo todo lo que hemos podido vivir con la comunidad de Ascensión durante este tiempo. Les pido a todos que continúen siguiendo al Señor porque los pastores vamos y venimos pero el dueño del rebaño es uno solo. Por lo tanto hay que continuar siguiendo al Señor y les pido oraciones por mi persona y que sepan que van a estar siempre en mis oraciones y en cada Eucaristía. Muchas gracias y bendiciones para todos”.