El Padre Guadalupe y su despedida

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A poco de despedirse de la parroquia local, el Padre José Guadalupe expresó: “me siento con emociones de tristeza, alegría, esperanza y nervios. Tengo esa mezcla de sensaciones que de a poco estoy licuando adentro mío”. Y agregó: “hubo muchos proyectos que se fueron realizando a lo largo de estos 4 años que he sido párroco. Llegar a una parroquia que era nueva para nuestro instituto y significaba todo un descubrimiento y empezar a hacer muchas cosas que se habían dejado para otro momento o no habían tenido el impulso del párroco o de la gente para colaborar y se fueron dejando”.

“A mí me gusta hacer cosas, me gusta trabajar y construir, por eso me vieron haciendo el revoque de los salones parroquiales y poniendo el piso, como otras tantas cosas que se hicieron y que recibieron el apoyo de la comunidad”, indicó.

Sobre la nueva etapa que emprenderá, dijo: “creo que los tiempos del Señor son los que mandan mas allá de mi gusto personal o mi anhelo. Personalmente me hubiese gustado quedarme un año más para trabajar más profundamente en la parroquia. Siento que han quedado deudas del trabajo pastoral pero también creo que por algo Dios está permitiendo esto en este momento donde ya tenemos una parroquia donde estamos bien parados y nos hemos ido afianzando como instituto religioso. Entonces, es el momento oportuno para no provocar esas separaciones tan dolorosas después de muchos años en una comunidad que cuestan muchísimo. Es el tiempo exacto que Dios ha permitido para que haya una madurez en mi persona, en mi comunidad y en el pueblo que es lo más importante”.

Asimismo ratificó la continuidad de la misión pastoral, mencionando: “cuando pasan los sacerdotes diocesanos, cada uno tiene su forma de pensar y aplicando su propio modo de trabajo, pero en el caso nuestro es nuestro instituto el que va guiando y el Padre Emmanuel continuará la tarea que he comenzado y el que lo siga continuará en la misma senda. Es decir que hay una continuidad y eso habla mucho de lo eclesial y de que la iglesia no es algo que va dependiendo del carisma personal de alguien. Seguirá el trabajo con matices distintos porque el Padre Emmanuel tiene un carácter y un modo de pensar distinto al mío y eso lo plasmará en su trabajo pero las líneas esenciales continúan en cuanto a la espiritualidad”.

Entre otras cosas, el Padre José Guadalupe resaltó: “me hubiese gustado concretar la capilla del Santísimo, como así también el cinerario para poder colocar las cenizas de quienes son cremados y tener un espacio digno en la parte de atrás de la parroquia. Y además, en cuanto a lo espiritual y el trabajo pastoral me quedan cosas pendientes, ya que me hubiera gustado estar un poco más con los niños, si bien el año pasado hubo un gran acercamiento, me hubiese gustado trabajar un poco mas con las familias, como así también el tema de los jóvenes que no se pudo concretar. Y también algunas otras cosas como salir a misionar y otras iniciativas más comprometidas. Pienso que falta la madurez de los feligreses para asumir responsabilidades, pero todo se va a lograr con el tiempo”.

Asimismo valoró el trabajo de los grupos parroquiales, enfatizando: “los grupos que recibimos han continuado y cada vez más comprometidos. Además se sumaron nuevos grupos y le dieron un mayor dinamismo a la iglesia. El año pasado se vio mucho que todo el tiempo había cosas en la parroquia con algún evento o propuesta que era muy convocante”.

“Gracias a Dios se ha logrado que los grupos empiecen a interactuar, compartir y armar juntos una misa, se creció mucho y nos sentimos más eclesiales. Este año me hubiera gustado mucho armar un equipo pastoral parroquial pero por el cambio decidí no hacerlo y que si el Padre Emmanuel lo considera oportuno lo haga. En definitiva el cura es la cara visible pero la parroquia somos todos”, expresó el sacerdote.

Hogar de Ancianos

El Padre José Guadalupe proseguirá trabajando en la dirección del Hogar de Ancianos durante un tiempo mas. Al momento de analizar la tarea, remarcó: “sin caer en un orgullo desmedido puedo decir que el Hogar tiene mi impronta y todo el trabajo lo hemos realizado nosotros ya que no estaba abierto. Con mi dirección y la ayuda de los hermanos, sobretodo la  Hermana Emilia que es quien más tiempo tiene y por su oficio tiene mucha injerencia. Entonces, para mi es totalmente positivo el resultado del trabajo, aunque quedan deudas pero como me queda un tiempo más en el Hogar voy a tratar de saldarlas”.

“Me quedaré un tiempo más en la dirección del Hogar, no se por cuanto tiempo, pero  seguiré trabajando. Me parece muy oportuno y bueno para el Padre Emmanuel porque una parroquia implica mucho trabajo más un hogar de ancianos implica aún más exigencia. Y lo sentí muy fuerte, especialmente el año pasado que fue muy agotador y me parece que es de Dios porque tendrá tiempo de aclimatarse a la parroquia, como lo viene haciendo, para luego pasar al Hogar”, indicó el sacerdote.

Parroquias

Durante el último tiempo, las actividades del Padre Guadalupe se multiplicaron ya que a la atención de la parroquia local y la capilla de La Angelita se le sumó la responsabilidad de Fortín Tiburcio y Agustina. Al respecto expresó: “el Señor me da la fuerza para hacerlo, a pesar de que termino agotado. Sabemos que La Angelita es parte de la parroquia y tengo una deuda pendiente ya que tendría que haber visitado más gente y compartir un poco más. Y en Tiburcio y Agustina he estado acompañando con las misas pero también existe una amistad y unión muy linda con gente que siempre nos ha acompañado”.

Por último, a pocos días de su despedida de la parroquia, remarcó: “el lógico que habrá emociones y no puedo negar que estoy emocionado porque hay mucha gente que lo siente ya que son siete años que estoy en Ascensión y se crearon lazos muy profundos. Yo estoy muy agradecido y pienso que Dios me ha dado muchísimo en Ascensión y me voy con la frente alta pero fundamentalmente muy agradecido. Quedar marcados a fuego en mi corazón todos y cada uno de los habitantes de este pueblo. Muchas gracias a todos y que Dios los bendiga”.